El dolor en las entrañas
Al despertar de un sueño intranquilo
la madre sufre el dolor en sus entrañas
La cuna de las primaveras, hogar de
las rosas auditivas.
Al ver la figura abultada de su vientre:
Es la vida que se escapa
Es la vida que soñaba abrazar a su seno.
En su incertidumbre, un bullicio hambriento, ensordecedor llena la habitación.
El escozor le queme el alma, le arrebata la camisa, la despoja de su cordura.
Germinará en ella en sus ojos el astro cristalino de la rabia y del dolor.
Con sutileza, una mano fría le recorre la sien como el novio fiel antes de levantarse, le deposito un beso en la frente.
Con dulce y casquivana voz le susurra al oído ¿por qué lloras?
¿Por qué llorabas?
Era la muerte.
No encuentro paz
Deambulo encerrado entre cuatro paredes
En esta oscuridad donde la negrura
Pende del techo como cortinas.
Cae en mi espalda el peso maldito escombro
De mis ilusiones que yacen en el obituario de los tragos amargo.
Es la muerte el único consuelo
¿Es la muerte opción?
Le robe un ojo al Santo de la catedral
Para ver si en mis angustias me socorre.
A menudo de noche de ambulo como un gato de techo en techo
Como animal sin dueño
Como ánima buscando consuelo
Me da miedo la soledad.
Me aterra el fuego que pende de la soga dónde se columpian mis sueños.










