Cinthia Ruiz/ Diario de Chiapas
Las altas temperaturas que se registran en Tuxtla Gutiérrez comienzan a reflejarse en los servicios de salud, donde ya se reporta un incremento en la atención de pacientes con síntomas relacionados al golpe de calor, una condición que puede poner en riesgo la vida si no se atiende a tiempo.
El director médico de la Cruz Roja Mexicana delegación Tuxtla, Javier Arturo Sánchez Avendaño, explicó que el golpe de calor se presenta cuando la temperatura corporal supera los 38 grados y puede alcanzar hasta los 40 grados centígrados, derivado de la exposición prolongada al sol y a los rayos ultravioleta.
Entre los principales síntomas destacan el dolor de cabeza, somnolencia, deshidratación y alteraciones neurológicas. En casos más severos, el paciente puede sufrir desmayos en la vía pública debido a un desequilibrio en los niveles de líquidos y electrolitos del organismo, lo que convierte esta condición en una emergencia médica.
El especialista advirtió que uno de los factores más comunes es la falta de hidratación, especialmente en personas que realizan actividades físicas bajo el sol o permanecen expuestas durante largos periodos. Ante ello, recomendó consumir entre uno y dos litros de agua antes de cualquier actividad y mantener una ingesta constante de líquidos durante el día, evitando sustituir el agua por bebidas azucaradas o gaseosas.
Además del golpe de calor, las altas temperaturas también han provocado un aumento en enfermedades gastrointestinales, como diarrea, vómito y náuseas, relacionadas con la rápida descomposición de los alimentos. Por ello, se insiste en reforzar medidas de higiene, como el lavado de manos y el consumo de productos en lugares seguros.
En caso de presentar síntomas, se recomienda aplicar compresas frías en la frente o abdomen, hidratar al paciente si se encuentra consciente y acudir de inmediato a un servicio médico. Especialistas coinciden en que evitar la exposición al sol entre las 9:00 y las 18:00 horas, así como realizar actividades físicas en horarios de menor intensidad solar, puede marcar la diferencia.
En un contexto donde el calor se intensifica, la prevención se vuelve clave para evitar complicaciones. Mantenerse hidratado, reducir la exposición solar y cuidar la alimentación son acciones básicas que pueden proteger la salud ante una temporada que ya comienza a mostrar sus efectos,










