Secretario del Campo, Marco Antonio Barba Arrocha, destacó la necesidad de transformar radicalmente los centros de sacrificio que operan en los municipios
Edén Gómez Bernal / Diario de Chiapas
La seguridad alimentaria y el cumplimiento de las normativas sanitarias federales se han colocado en el centro de la agenda agropecuaria en Chiapas; en este contexto, el secretario del Campo, Marco Antonio Barba Arrocha, ha manifestado de manera enérgica la necesidad de transformar radicalmente los centros de sacrificio en la entidad.
Tras un diagnóstico preliminar, el funcionario reconoció que existe una urgencia real por construir nuevos rastros en los diversos ayuntamientos, no solo como una medida de ordenamiento administrativo, sino como una estrategia de salud pública que garantice la inocuidad de la carne que llega a las mesas de las familias chiapanecas.
Aunado a ello, Barba Arrocha subrayó que la Secretaría del Campo actúa como un facilitador y puente de gestión; explicó que se mantiene una política de puertas abiertas para trabajar de la mano con los presidentes municipales y, de forma estratégica, con la Secretaría de Infraestructura.
Esta alianza tripartita busca agilizar la obtención de recursos extraordinarios y el desarrollo de proyectos ejecutivos sólidos. El objetivo es transitar de los métodos tradicionales de matanza hacia sistemas mecanizados y tecnificados que eliminen riesgos sanitarios y resuelvan las omisiones históricas a las normas de sanidad agroalimentaria que han prevalecido en diversas regiones del estado.
Un pilar fundamental de esta estrategia es el Rastro Nueve Estrellas, ubicado en el municipio de Comitán, cuyas obras fueron supervisadas recientemente por la autoridad estatal; este proyecto se perfila como el estandarte de la modernización pecuaria en la entidad al buscar la certificación Tipo Inspección Federal (TIF).
Esta distinción no es menor, ya que permitirá que los productos cárnicos de la región tengan una proyección de abasto no solo local, sino hacia todo el sureste mexicano. El complejo está diseñado bajo los más altos estándares del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), integrando líneas de sacrificio especializadas tanto para bovinos como para porcinos, además de una planta de tratamiento de aguas residuales de última generación, asegurando un proceso sustentable y libre de contaminantes.
La visión de la dependencia estatal es que el éxito alcanzado en Comitán sirva como un modelo replicable para otros municipios que muestran interés en modernizar sus instalaciones o que carecen de ellas.










