Marco Alvarado / Diario de Chiapas
Chiapas enfrenta a un complejo escenario meteorológico para los próximos meses, debido a la intensificación del fenómeno de “El Niño”.
De acuerdo con los monitoreos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos, en coordinación con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se prevé que entre los meses de junio y agosto la entidad resienta con mayor fuerza un marcado estrés hídrico, caracterizado por temperaturas anormalmente altas y un déficit generalizado de lluvias.
A pesar de que la temporada de precipitaciones inició formalmente el pasado 15 de mayo, los modelos climatológicos indican que el volumen total de agua acumulada se ubicará por debajo de la media histórica, una tendencia que se agudizará de manera particular durante el trimestre de agosto a octubre.
Esta escasez de lluvia vendrá acompañada de una prolongada ola de calor que mantendrá los termómetros por encima de sus promedios habituales durante la mayor parte del verano, con registros que podrían alcanzar o superar los 40 grados Celsius.
Ante esta situación, las autoridades correspondientes ya han emitido alertas por riesgo de golpes de calor y el agravamiento de las condiciones de sequía en la región.
Sin embargo, los especialistas advierten sobre una paradoja climática para la frontera sur del país. Aunque el acumulado anual de agua será menor, el calentamiento detectado en el Océano Pacífico incrementará significativamente el potencial destructivo y la inestabilidad de los sistemas tropicales.
Monitoreos internacionales confirman que una importante masa térmica oceánica, que anteriormente se concentraba en la zona ecuatorial, se ha desplazado hacia las costas mexicanas, sirviendo como combustible para el desarrollo de tormentas más severas.
Por este motivo, el SMN y el sistema de Protección Civil han clasificado a Chiapas, junto con los estados vecinos de Guerrero y Oaxaca, como una de las zonas con mayor vulnerabilidad ante eventos hidrometeorológicos extremos.










