Andrea Mena dijo que quien aspire a dirigir la Unach debe tener experiencia en educación superior
Cinthia Ruiz/ Diario de Chiapas
En medio del proceso de renovación de la rectoría de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), la académica e investigadora, Andrea Mena Álvarez está posicionada como una de las aspirantes al cargo, en un contexto donde la participación de mujeres en la dirección de la máxima casa de estudios del estado aún está limitada.
Durante una entrevista, la académica destacó que la universidad atraviesa un momento importante para definir el rumbo institucional de los próximos años, no solo en materia educativa, sino en el papel que la Unach debe asumir frente a los retos sociales y económicos de Chiapas.
La aspirante recordó que, a más de cinco décadas de la creación de la universidad, la rectoría ha sido encabezada históricamente por hombres, por lo que consideró que el actual proceso también representa una oportunidad para discutir nuevas formas de liderazgo dentro de la institución.
Mena Álvarez explicó que la designación de la rectoría no ocurre mediante votación abierta, sino a través de la Junta de Gobierno, órgano encargado de evaluar perfiles, trayectorias académicas y proyectos universitarios. Señaló que el proceso está establecido en la Ley Orgánica de la Unach y contempla requisitos específicos relacionados con experiencia docente, residencia en Chiapas y trabajo universitario comprobable.
La académica enfatizó que, quien aspire a dirigir la universidad debe tener conocimiento profundo de la institución y experiencia en educación superior, debido a que la Unach representa uno de los principales referentes académicos del sur-sureste del país y mantiene presencia en procesos de formación e investigación vinculados incluso con Centroamérica.
En ese sentido, expuso parte de su trayectoria profesional, la cual incluye más de tres décadas en la academia, como estudios en contaduría pública, ciencias de la educación, administración educativa, así como un doctorado y un postdoctorado enfocados en educación y gobernanza pública.
Además, señaló que la universidad debe fortalecer su participación en el desarrollo del estado, especialmente en temas relacionados con políticas públicas, rezago social y formación profesional. Por ello, indicó que las instituciones educativas no pueden mantenerse aisladas de la realidad que enfrenta Chiapas, particularmente en indicadores de pobreza, educación y desarrollo territorial.
Otro de los puntos que marcaron la conversación fue la percepción ciudadana sobre los procesos internos de elección universitaria. Andrea Mena reconoció que existe un imaginario sobre posibles decisiones políticas dentro de la rectoría; sin embargo, sostuvo que la Junta de Gobierno debe basar su determinación únicamente en los proyectos presentados y en el perfil académico de cada aspirante.
Asimismo, habló sobre la importancia de construir una universidad con visión de futuro, preparada para responder a escenarios complejos y cambios sociales, tecnológicos y económicos. Señaló que, la planeación institucional debe anticiparse a los retos y no actuar únicamente cuando las problemáticas ya están presentes.
Actualmente, el proceso de registro continúa abierto y será en los primeros días de junio cuando la Junta de Gobierno dé a conocer a la persona que encabezará la rectoría de la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas para el próximo periodo.










