Desde Chiapas, María del Carmen Coutiño (criadora de ganado Suizo de registro y miembro del Consejo de Jóvenes CNOG) conmovió al foro con una perspectiva clara sobre la sucesión familiar: “El relevo generacional no significa reemplazar una generación por otra; significa lograr que la experiencia y la innovación trabajen juntas”.
Hizo un llamado a romper el silencio entre padres e hijos. Muchas veces los hijos quieren continuar el legado pero no lo expresan, y los padres desean heredar pero temen ceder el control.
Invitó a los productores mayores a confiar a una edad temprana en sus hijos —así como en el pasado confiaron en ellos— dándoles el espacio para innovar (e incluso para equivocarse), recordando que “un rancho en calma nunca ha hecho a un buen ganadero”.













