Karla García / Diario de Chiapas
Los bancos de extracción de material pétreo que operan en la sierra Tucipack, al sur poniente de Tuxtla Gutiérrez, se encuentran fuera de los límites establecidos para las Áreas Naturales Protegidas vinculadas al Cerro Mactumatzá, de acuerdo con información cartográfica y normativa vigente.
La delimitación está sustentada en el decreto publicado el 10 de agosto de 2022 en el Periódico Oficial del Estado, mediante el cual se actualizaron diversas disposiciones relacionadas con la Zona Sujeta a Conservación Ecológica del Cerro Mactumatzá y el Corredor Cerro Mactumatzá-Meseta de Copoya.
Según datos técnicos consultados por este medio, los sitios de aprovechamiento de material pétreo se localizan sobre la carretera a Emiliano Zapata, en la sierra Tucipack, a una distancia aproximada de siete kilómetros del Cerro Mactumatzá y a 12 kilómetros del centro de la capital chiapaneca.
Representantes del sector señalaron que estas unidades de producción han mantenido operaciones desde mediados de la década de 1980, abasteciendo de agregados para la construcción de viviendas, carreteras, escuelas, hospitales y diversas obras de infraestructura urbana en Tuxtla Gutiérrez y municipios cercanos.
En ese contexto, especialistas advierten que una eventual reubicación de los bancos podría impactar los costos de construcción. Un estudio elaborado por el ingeniero Cástulo Pereyra Espinosa estima que el traslado de las fuentes de abastecimiento a zonas más distantes generaría un incremento de hasta 15.7 por ciento en los costos de obra, principalmente por conceptos relacionados con transporte y logística.
La actividad extractiva ha sido objeto de debate en las últimas semanas luego de que habitantes de Copoya y zonas aledañas expresaran preocupación por presuntas afectaciones ambientales derivadas de las operaciones, entre ellas emisiones de polvo, detonaciones y posibles impactos al entorno natural.
Ante estas inquietudes, autoridades ambientales han realizado en distintos momentos inspecciones y revisiones en bancos de material pétreo de municipios como Chiapa de Corzo y Suchiapa, con el propósito de verificar el cumplimiento de permisos, autorizaciones y demás requisitos legales para su funcionamiento.
El Cerro Mactumatzá y la Meseta de Copoya constituyen una de las áreas de mayor relevancia ecológica para Tuxtla Gutiérrez, por lo que el equilibrio entre el desarrollo de actividades productivas y la conservación ambiental continúa siendo un tema de interés público en la región.










