M de R / Diario de Chiapas
Huixtla, Chiapas.— Con un total de apenas 40 agentes adscritos a la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM), la administración encabezada por el alcalde Régulo Palomeque Sánchez pretende garantizar la seguridad de la población. Sin embargo, la realidad refleja todo lo contrario: los robos y asaltos continúan al orden del día en diversos sectores de la localidad, lo que mantiene en constante preocupación a las familias huixtlecas.
De acuerdo con denuncias ciudadanas, durante los recorridos de vigilancia las patrullas apenas cuentan con uno o dos elementos a bordo. Además, trascendió que de la baja nómina de agentes, varios son destinados de manera fija a la custodia de inmuebles o guardias específicas, lo que deja únicamente a unos 17 policías activos por turno para cuidar a casi 70 mil habitantes. Hasta el momento, el gobierno municipal no ha aclarado por qué no se incrementa la plantilla policial mediante los recursos del Fondo IV.
La falta de estado de fuerza también ha provocado que las casetas de vigilancia e información —construidas en administraciones pasadas— permanezcan cerradas y abandonadas. A esto se suma que gran parte del sistema de cámaras de videovigilancia se encuentra fuera de servicio, lo que dificulta la identificación y captura de los delincuentes tras la comisión de los delitos.
Ante el déficit de la policía municipal, la Secretaría de Seguridad del Pueblo ha tenido que intervenir a través de la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal (FRIP) para hacer frente a la delincuencia.
Entre los puntos rojos identificados por la ciudadanía se encuentran la «Zona de Tolerancia» y el mercado público «Miguel Hidalgo», lugares donde los asaltos y robos ocurren a plena luz del día y desde los cuales los agresores logran darse a la fuga con total impunidad.












