Desorden en Hospital Las Culturas

•          Trabajadores denuncian que el administrador Ernesto José Huetes Tercero asume funciones de la coordinación general

Fermín Rodríguez / Diario de Chiapas

Una docena de trabajadores del Hospital IMSS-Bienestar Las Culturas, ubicado en San Cristóbal de Las Casas, denunciaron el ambiente que prevalece al interior de esta institución, donde, aseguran, quien manda, ordena y toma decisiones por encima de la coordinación estatal es el administrador del nosocomio, Ernesto José Huetes Tercero. Lo describen como “un personaje que, en lugar de velar por el abasto de medicamentos, se ocupa de imponer condiciones, remover e incluso despedir personal”, según la queja generalizada.

Señalan que no existe el mínimo respeto por el currículo ni por la antigüedad de los trabajadores, y que, por órdenes de Huetes Tercero, prevalece un clima en el que quien no acepte un cambio de turno tiene los días contados antes de ser removido a su plaza de origen.

Las historias que los trabajadores narran bajo condición de anonimato, por temor a represalias, rayan en la desproporción. Aseguran contar con documentos y grabaciones que respaldan sus denuncias sobre la forma en que el administrador se conduce con el personal. Consideran que actúa como si fuera dueño del hospital, pese a que sus funciones deberían limitarse al ámbito administrativo y no a emitir órdenes o presidir reuniones que corresponden a funcionarios de mayor jerarquía dentro del nosocomio.

Según los denunciantes, Huetes Tercero desestima las determinaciones del Sindicato Mexicano de la Salud (Simesa) y pasa por alto la autoridad de la coordinadora estatal del Hospital Las Culturas, Sofía Carlota Aguilar Herrera, así como de la directora Samara Nayelly Hernández Flores. La base trabajadora ha presentado diversas denuncias por el trato que recibe; sin embargo, sostienen que hasta ahora ninguna autoridad ha intervenido para poner orden en la institución.

La inconformidad más reciente se relaciona con el cambio de horarios del personal. Además, denuncian que el administrador permite que mujeres que laboran para la empresa Inhalo Medic desempeñen funciones de enfermería utilizando vestimenta oficial del IMSS-Bienestar, sin que exista claridad sobre si cuentan con estudios de enfermería o cédula profesional.

Varios de los trabajadores señalan que, en su esfuerzo por capacitarse y brindar un mejor servicio a la población, cursan la carrera de Medicina en la Universidad Intercultural de Chiapas, de la Universidad del Sureste y de la Universidad del Bienestar Benito Juárez García. No obstante, afirman que cuando están por concluir sus estudios les modifican los horarios laborales, afectando gravemente su formación profesional.

“Nos obligan a decidir entre el trabajo y la escuela”, relatan los denunciantes. resaltan que, cuando solicitan consideración para no truncar sus estudios, reciben amenazas y descalificaciones, pese a que sus peticiones se fundamentan en el respeto y la búsqueda de soluciones institucionales.

Piden apoyo institucional

Ante esta situación, solicitaron la intervención del secretario de Salud, Luis Ignacio Avendaño Bermúdez; del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, y de la presidenta de México, para que dirijan su atención a la situación que, aseguran, prevalece en el Hospital Las Culturas bajo la administración de Ernesto José Huetes Tercero.

Los trabajadores manifestaron estar convencidos de que escuchar al personal, investigar con imparcialidad y corregir las irregularidades fortalece a las instituciones y aumenta la confianza de la sociedad.

Precisaron que los directivos Norma Ramírez Liévano e Isaac Robles Sánchez intentaron resolver el conflicto relacionado con los ajustes de horarios; sin embargo, sostienen que la negativa de Huetes Tercero impidió cualquier avance, pese a que, afirman, se trata de un ámbito que no corresponde a sus atribuciones.

No piden privilegios, pero sí respeto e igualdad de trato

Señalaron que ni siquiera Samara Nallely Flores Hernández, directora del Hospital Las Culturas, ha logrado intervenir para resolver el conflicto, lo que ha incrementado la incertidumbre entre la base trabajadora, que considera insuficiente la defensa de sus derechos. Asimismo, lamentaron que la representación sindical del Simesa actúe de manera parcial en lugar de proteger a los trabajadores.

“La certeza jurídica en la representación sindical no es un asunto menor. De ella depende que miles de trabajadores reciban una defensa efectiva, que sus derechos sean protegidos y que las organizaciones sindicales actúen con plena legalidad, transparencia y legitimidad”, expresaron.

El grupo inconforme reiteró que no busca privilegios, sino que se analicen sus casos con objetividad. Aseguró que su intención no es generar confrontación ni obtener beneficios personales, sino que prevalezcan el respeto, la legalidad y la igualdad de trato.

Además, precisó el  grupo inconforme,   todo el proceso es irregular, dado que Francisco Solís, quien se ostenta como director estatal del Simesa, pero no tiene poder legítimo para representar a los agremiados por no contar con la toma de nota a su nombre, y en cambio el sindicato nacional respalda a Cleopatra Castellanos Vidal, quien está avalada en el expediente del Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje, cuya licencia sindical vence hasta enero de 2027.

Concluyeron con un llamado para que ningún trabajador tenga que elegir entre continuar sus estudios, defender sus derechos o conservar un ambiente laboral digno, pues, afirmaron, “las instituciones más fuertes no son aquellas que silencian las voces de sus trabajadores, sino las que los escuchan, investigan y actúan conforme a la ley”

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