Agencias/Diario de Chiapas
Boxeo (OMB) entre Devin Haney y Keyshawn Davis quedó en suspenso luego de que el retador obligatorio notificara oficialmente su decisión de retirarse de las negociaciones, tras rechazar el reparto económico establecido por el organismo sancionador.
De acuerdo con la OMB, Davis comunicó que no aceptaría las condiciones económicas para el combate, programado inicialmente para el 3 de octubre, debido a que le correspondía únicamente el 25% de la bolsa, mientras que el campeón recibiría el 75%, tal como marca el reglamento para este tipo de defensas obligatorias.
La promotora Top Rank obtuvo los derechos para organizar el combate al presentar la oferta ganadora de 8.55 millones de dólares durante la subasta oficial. Bajo ese esquema, Haney percibiría aproximadamente 6.41 millones de dólares, mientras que Davis recibiría alrededor de 2.14 millones.
Tras la decisión del retador, la Organización Mundial de Boxeo informó que el caso será turnado al Comité de Campeonatos y al Comité de Clasificaciones para determinar los pasos a seguir conforme a su reglamento, lo que podría derivar en la designación de un nuevo aspirante obligatorio o en una resolución administrativa sobre el futuro inmediato del campeonato.
Haney llega a esta situación como uno de los peleadores más destacados del boxeo internacional. El invicto estadounidense ostenta un récord profesional de 33 victorias, sin derrotas, con 15 nocauts, y recientemente conquistó el cinturón welter de la OMB al derrotar a Brian Norman Jr. en noviembre pasado, sumando así un título mundial en una tercera división, tras sus coronas en peso ligero y superligero.
Por su parte, Davis mantiene una marca perfecta de 15 triunfos, 10 de ellos por la vía del nocaut, además de haber sido campeón mundial de peso ligero de la OMB. Su combate más reciente fue una victoria por decisión unánime sobre Nahir Albright el pasado mes de mayo, resultado que lo colocó como retador obligatorio al cetro welter.
La cancelación de esta pelea representa un giro inesperado en la división, ya que enfrentaba a dos boxeadores invictos y era considerada una de las contiendas más atractivas del calendario de otoño. Ahora, la atención se centra en la decisión que tome la OMB para definir el próximo rival de Haney y el rumbo del campeonato mundial de las 147 libras.










