Agencias/Diario de Chiapas
Tigres volvió a dejar escapar puntos y cayó 3-2 ante Querétaro en la Jornada 3 del Apertura 2026, en un partido disputado en el Estadio Corregidora que se definió hasta el tiempo agregado con un penal.
Los Gallos tomaron ventaja muy temprano en el encuentro. Al minuto 10, Ávila aprovechó un rebote que dejó Guzmán para empujar el balón al fondo. Apenas siete minutos después, Coronel aumentó la diferencia con una jugada individual que culminó con un disparo para el 2-0.
Tigres vive un inicio complicado en el Ap 2026. Tras disputarse las primeras tres jornadas, el conjunto felino todavía no conoce la victoria y acumula una racha de tres partidos consecutivos sin ganar, situación que ha encendido las alarmas entre la afición auriazul.
El equipo comenzó el torneo con una derrota ante Xolos, posteriormente igualó ante Atlético de San Luis en el Estadio Universitario y, en la tercera fecha, cayó 3-2 frente a Querétaro en el Estadio Corregidora, resultado que lo dejó con apenas un punto de nueve posibles.
Este arranque representa el peor para Tigres en un torneo de Liga MX desde el Apertura 2015. En aquella campaña, los universitarios también iniciaron sin triunfos en sus primeros tres compromisos, al registrar dos derrotas y un empate.
Pese al mal comienzo de aquel torneo, el conjunto felino logró darle la vuelta a la situación conforme avanzaron las jornadas. El equipo encontró regularidad, aseguró su lugar en la Liguilla y terminó peleando por el campeonato.
La historia de ese Apertura 2015 es recordada por la afición, ya que Tigres se proclamó campeón de la Liga MX tras imponerse a Pumas en una de las finales más emocionantes del futbol mexicano, la cual se definió en una dramática tanda de penales en Ciudad Universitaria.
Ahora, el equipo dirigido de manera interina por Hernán Elizondo buscará romper la mala racha y evitar que el complicado arranque siga afectando sus aspiraciones. Aunque el presente no es el esperado, el antecedente de hace 11 años demuestra que un inicio sin victorias no necesariamente condena las posibilidades de pelear por el título.










