Agustín Hernández, recorre diariamente las calles de Tuxtla Gutiérrez y municipios aledaños con la intención de vender.
Erick Bustillos/ Diario de Chiapas
Desde hace 15 años, Agustín y su familia se dedican a la elaboración y venta de dulces típicos. En su hogar, el trabajo es compartido: él participa en la preparación de los dulces junto con su esposa en el municipio de Ocozocoautla de Espinosa (Coita), Entre la variedad que ofrecen destacan los dulces enchilados y los cacahuates garapiñados.
Aunque la venta de dulces representa hoy su principal actividad, Agustín también ha trabajado como ayudante de albañil. Sin embargo, una fractura en la pierna derecha ocasionada mientras cargaba cemento en una obra, le impide continuar realizando labores de gran esfuerzo físico.
Con dedicación, perseverancia y el respaldo de su familia, Agustín Hernández mantiene viva la tradición de los dulces, demostrando que el trabajo honesto y el esfuerzo cotidiano siguen siendo el principal sustento para cientos de vendedores ambulantes en Chiapas.
Y para darle un especial sabor a su esfuerzo, también carga sobre su pecho a un integrante de la familia, a quien sin proponérselo, lo irá induciendo a la tarea de la responsabilidad por sobrevivir cueste lo que cueste a pesar de los desafíos que nos presenta la vida misma.










