Eduardo Solís
Diario de Chiapas
XIX Motorsports cumplió este fin de semana un objetivo importante al completar su primera participación oficial dentro de NASCAR México. En el desafiante Súper Óvalo Potosino, Diego Ortiz llevó el auto #19 hasta la bandera a cuadros en la categoría Challenge, cerrando un fin de semana que dejó valiosas conclusiones para el desarrollo del nuevo proyecto.
Ortiz regresó a la competencia al frente de una estructura completamente nueva. El trabajo realizado durante prácticas, calificación y carrera permitió al equipo recopilar información clave sobre el comportamiento del auto y comenzar el proceso de evolución de una escudería que da sus primeros pasos dentro del campeonato.
Durante la competencia, una falla en el sistema obligó al equipo a ingresar a pits para sustituir la batería, situación que comprometió las posibilidades de pelear por un mejor resultado. XIX Motorsports decidió mantenerse en pista para completar la mayor cantidad de vueltas posible, priorizando el aprendizaje y la recopilación de datos para las siguientes fechas del calendario.
“Fue una carrera complicada, como esperábamos. Con el paso de las vueltas me fui sintiendo mejor en el coche y su comportamiento. Una falla en la batería nos hizo perder tiempo en pits, pero el equipo hizo un gran trabajo para resolverla y poder regresar a la pista. Lo más importante es que seguimos sumando kilómetros, aprendiendo y adaptándonos. Estoy contento con todo el trabajo realizado durante el fin de semana porque sabemos que este apenas es el inicio del proyecto y cada sesión nos ayuda a seguir creciendo”, señaló Diego Ortiz.










