Hay 45 carpetas, de las cuales 17 corresponden a pederastia y 15 a violación; abuso sexual registró un incremento del 57%
Edén Gómez Bernal / Diario de Chiapas
Bajo un llamado urgente, con el fin de visibilizar la violencia sexual que enfrentan la niñez y las mujeres en la entidad, la Fundación Granito de Arena encabezó una conferencia de prensa en la que se expusieron alarmantes cifras oficiales y testimonios de impunidad.
Los representantes de la organización aclararon que el propósito del encuentro no es condenar públicamente ni sustituir a los tribunales, sino denunciar una realidad históricamente oculta por el miedo y el silencio.
De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública y la Fiscalía General del Estado, Tuxtla Gutiérrez se mantiene como el municipio con mayor incidencia en delitos sexuales en Chiapas durante 2026.
Tan solo en el primer trimestre de este año se iniciaron 45 carpetas de investigación, de las cuales 17 corresponden a pederastia y 15 a violación; asimismo, el delito de abuso sexual registró un incremento del 57 por ciento, acumulando 11 indagatorias dirigidas principalmente a mujeres jóvenes y menores de edad.
Organizaciones aliadas advirtieron que el problema es profundo y revelaron el dato más doloroso: siete de cada 10 agresiones ocurren dentro del entorno familiar o el círculo de confianza.
Diana Toalá, presidenta de la agrupación, informó que la fundación brinda atención integral con terapias psicológicas, médicas y jurídicas a 180 pacientes, precisó que el repunte de casos los obligó a contratar a una nueva psicóloga para eliminar la lista de espera, recibiendo a menores canalizados por la Fiscalía General del Estado.
Detalló que el paciente más joven tiene apenas tres años y anunció un convenio con la SEP para llevar jornadas y materiales de prevención a los tres grados de preescolar, con el fin de enseñar a maestros y padres cómo actuar ante la violencia.
La crudeza de las estadísticas cobró rostro con el testimonio de la señora Gloria, quien compartió el calvario que vive desde hace dos años, tras defender a sus hijos de abusos cometidos por sus propios hermanos y su padre.
La madre denunció que el entorno familiar se convirtió en su agresor y que, al levantar la voz en su comunidad, ubicada en la colonia El Guanal de Tuxtla Gutiérrez, fue víctima de un linchamiento mediático, amenazas de muerte y la fabricación de carpetas de investigación falsas en la Fiscalía Metropolitana con las que pretendían encarcelarla para callarla.
Toala lamentó que, a pesar de los esfuerzos por impulsar una ley en el Congreso local orientada a evitar la revictimización de los infantes en las entrevistas judiciales, no han obtenido la respuesta esperada de los legisladores.
Ante esto, la fundación reafirmó su compromiso de seguir luchando en la agenda pública y en los tribunales mediante el respaldo de dictámenes psicológicos, exhortando a la sociedad a no normalizar el delito y a romper las redes de complicidad que operan desde el interior de los hogares chiapanecos.










