Se intensifica la publicación de nuevas fichas de búsqueda, señaló Maricruz Velasco Nájera, presidenta de la fundación Karla Velasco
Edén Gómez Bernal / Diario de Chiapas
La desesperación y la angustia se extienden con fuerza en Chiapas, debido al alarmante incremento en los casos de personas desaparecidas; en este sentido, colectivos y organizaciones civiles locales alzaron la voz para denunciar que, lejos de contenerse, esta problemática se agrava día con día mediante la publicación constante de nuevas fichas de búsqueda, señaló Maricruz Velasco Nájera, presidenta de la fundación Karla Velasco.
En un pronunciamiento a las afueras del Palacio de Gobierno en la capital de Chiapas, señaló que las familias afectadas enfrentan un panorama desolador, mientras se integran a redes de apoyo ciudadanas para visibilizar sus casos ante la aparente insuficiencia de los datos oficiales.
Uno de los rostros de esta crisis es el del señor Isidro, quien cumplió un mes de haber sido privado de la libertad en su propia propiedad sin que hasta el momento se conozca su paradero, sumándose a otros nombres emblemáticos como el de Elías, cuyo caso lleva ya medio año en la incertidumbre.
Las familias y activistas exigen la presentación con vida de todas las víctimas, la labor de acompañamiento civil ha sumado ya al menos once carpetas de investigación por desaparición en municipios clave de la entidad, tales como Mapastepec, Ixtapa, Villaflores, Tuxtla Gutiérrez y Chiapa de Corzo.
En un esfuerzo por romper el silencio, las colectivas han planificado recorridos de visibilización y rastreo que cubrirán rutas estratégicas desde San Cristóbal de Las Casas hasta Comitán, las familias insisten en que no buscan culpables ni revanchas políticas, sino recuperar la tranquilidad que les fue arrebatada y traer de vuelta a sus seres queridos.
Por otro lado, aunque en el ámbito de los feminicidios se reporta una respuesta más ágil por parte de las autoridades judiciales, la problemática de género mantiene en vilo al estado.
Maricruz Velazco Nájera señala que la impunidad histórica y las deficiencias metodológicas del pasado heredaron carpetas de investigación mal integradas y rezagadas que dificultan el desglose de los casos actuales.
Pese al logro de sentencias ejemplares recientes, la violencia de género no cede en diversas demarcaciones, la propia autoridad ha tenido que reconocer incrementos alarmantes de hasta el quinientos por ciento en municipios específicos como Tapachula, dejando en evidencia que la alerta de género resulta insuficiente si no se consolida una verdadera cultura de equidad y un combate frontal al crimen, por lo que seguirán trabajando para con ello abonar al trabajo de las autoridades, como de quien se acerque a ellos.










