El fenómeno también está relacionado con las condiciones en las que viven las propias madres
Cinthia Ruiz / Diario de Chiapas
Chiapas, entre seis y siete de cada 10 mujeres no logran mantener una lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida de sus hijos, situación que está relacionada con la introducción temprana de otros alimentos, condiciones de nutrición materna y factores sociales y familiares.
De acuerdo con un especialista, en entrevista para Diario de Chiapas, Erika Judit López Zúñiga, investigadora y maestra de tiempo completo de la carrera de nutrición en la Unicach, la leche humana es el alimento ideal para los recién nacidos durante esta primera etapa, ya que proporciona los nutrientes necesarios para su desarrollo. Sin embargo, aunque la práctica de amamantar continúa presente en distintas comunidades del estado, el problema se encuentra en que la alimentación exclusiva con leche materna se interrumpe antes de los seis meses.
Introducción temprana de alimentos
En comunidades de Los Altos de Chiapas, la lactancia continúa formando parte de las prácticas de crianza e incluso se mantiene entre mujeres cuyos hijos nacen con apoyo de parteras. No obstante, investigaciones realizadas en la región han identificado que a los bebés se les incorporan otros alimentos y bebidas desde edades tempranas.
Entre las prácticas señaladas se encuentra el suministro de tés, caldo de frijoles y atoles, pero también el consumo de productos ultra procesados, como frituras y bebidas carbonatadas azucaradas.
La especialista advirtió que esta situación representa uno de los principales problemas, debido a que estos productos comienzan a formar parte de la alimentación infantil cuando todavía debería mantenerse la lactancia materna exclusiva.
Desnutrición materna y falta de apoyo
El fenómeno también está relacionado con las condiciones en las que viven las propias madres. López Zúñiga señaló que existen mujeres con problemas de desnutrición, familias numerosas y una elevada carga de cuidados, factores que pueden generar cansancio y dificultar la continuidad de la lactancia.
A esto se suman dinámicas familiares y culturales que también influyen en las decisiones sobre la alimentación de los menores. Entre ellas mencionó la presencia de prácticas asociadas al machismo, que pueden limitar el apoyo que recibe la mujer durante este periodo.
La especialista consideró que el problema no puede atribuirse únicamente a una decisión individual de las madres, sino que responde a un conjunto de factores que incluyen educación, nutrición, condiciones familiares y las intervenciones gubernamentales dirigidas a este sector de la población.
Otro punto de preocupación son los tés preparados con hierbas, debido a que, señaló, en algunos casos no existe certeza sobre las condiciones en las que fueron cultivadas, el agua utilizada para su riego o los componentes que finalmente llegan al organismo del menor.
Ante este panorama, el desafío para Chiapas no sólo consiste en promover la lactancia materna, sino en fortalecer la orientación y el acompañamiento de las madres y sus familias, particularmente en comunidades donde persisten prácticas de alimentación temprana.
La especialista sostuvo que atender las condiciones nutricionales de las mujeres y mejorar las estrategias de intervención puede contribuir a que más madres logren mantener una lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida de sus hijos.










