José Manuel Morales Penagos 

Cuando baja el telón.

La oscuridad abruma,

Pero la luz danza,

Toma mi mano.

Vuelan en lo alto,

Espíritus,

Que entre susurros,

Cantan, cantan.

Lágrimas,

Pequeñas y tímidas,

Que reflejan luces,

Y flores aromáticas.

Mis ojos, 

Taciturnos,

Las estrellas los cobijan,

Los calman.

Ahora descanso,

Mí energía serena,

Divaga por la nada,

En barcos que serán tragados por la noche.

Ambar

Tus ojos, 

Recintos pulcros obnubilantes,

Que atrapan,

Que roban.

Contienen luces, 

colores,

vidas,

sentimientos,

Su sensual energía,

Crea vívidos romances,

Alucinaciones que rondan lo inmoral,

Sudoraciones.

Su descanso,

Modula el respirar,

Serena,

Satisface.

Sentir

De algún lado provienes,

Pienso que cerca andas, aunque no te vea,

Eres latente, constante.

Has de habitar en mí pie derecho, 

O en la mano izquierda,

O escondido tras mis ojos,

Pues tu ya estás, 

Incluso, antes de pensarte.

Títere

Como calmar el fuego de mi alma,

Que palabras alivian,

Satisfacen,

Acaso solo el silencio.

A ratos me vuelvo loco, 

Y platico con las hormigas que cosquillean mis orejas,

Pero están absortas,

Ni me hacen caso.

Creo que las aburro,

Por que se van a ratos,

Precisamente cuando llegan las luciérnagas,

Por eso creo que no se caen bien,

Sabrá Dios.

Solo sé que su luz,

Me da respuestas,

Pero es efímera,

Los miedos vuelven.

Y sigo siendo un títere,

Perdido en la oscuridad de un baúl,

Con los hilos atados a los recuerdos,

Manipulados por fantasmas.

El traje que vestí

Por: Lucía Jiménez

El traje que vestí mañana en mi armario quedó colgado, 

El traje que vestí mañana mis recuerdos contigo se han llevado, 

Mis recuerdos contigo se han llevado pensando que no tendría nada más, 

Nada más que fragmentos vividos de tu sonrisa, de tu felicidad,

De tu felicidad al verme bailar contigo esa tarde en tu casa, 

Con el traje que vestí mañana mientras todos te rezaban,

Todos te rezaban mientras yo solo esperaba, esperaba sentada en una silla lejana,

Lejana a todo lo abrumador del momento,

Encerrada en mi propio mundo para no quebrarme en esa noche,

No quería quebrarme esa noche porque sabía que no era mi turno,

Mi oportunidad llegaría después,

En la tranquilidad del camino de regreso,

Dónde todos estarían en sus mundos,

Yo en lo mío, ellos en lo suyo,

Me hundiría un rato en la tristeza,

Solo por esa vez,

Por ti,

Por tu ausencia.

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