Historias de NegoCEOs
Mario Maldonado
Andrés Manuel López Beltrán avisó a la presidenta Claudia Sheinbaum, mediante un mensaje de texto enviado apenas unos días antes, que haría pública la cancelación de su visa estadounidense y difundiría una carta dirigida a Donald Trump. Le adelantó algunas de las expresiones que incluiría en la misiva, aunque no compartió el documento completo. La Presidenta, según fuentes de primer nivel, no respondió.
En el mensaje, Andy incluyó una justificación que llamó la atención de quienes conocieron su contenido. Aseguró que tenía que publicar la carta en ese momento o que ya no podía aplazarla más. La premura dejó una pregunta abierta en Palacio Nacional. ¿Sabía López Beltrán que estaba por ocurrir algo más? Podía tratarse de una filtración mediática sobre la cancelación de su visa o, en un escenario menos probable, de un anuncio formal del gobierno estadounidense.
La falta de respuesta de Sheinbaum fue intencional. La relación entre ambos se había desgastado durante los meses previos hasta llegar prácticamente a la ruptura, luego de que la Presidenta pidiera la salida de Andy de la Secretaría de Organización de Morena. Para equilibrar la decisión dentro del partido también planteó la salida de Luisa María Alcalde de la dirigencia nacional, aunque a ella le reservó un espacio como consejera jurídica.
La intención de Sheinbaum era tomar el control de la operación política rumbo a la elección intermedia de 2027, una contienda en la que se renovará la Cámara de Diputados y estarán en juego 17 gubernaturas. El diseño presidencial contemplaba colocar a Citlalli Hernández como responsable de revisar y palomear candidaturas, mientras Ariadna Montiel asumiría la interlocución con las estructuras políticas y territoriales de Morena.
El conflicto por la visa apareció en medio de esa disputa. Después de recibir el mensaje de López Beltrán, la Presidenta pidió a la Secretaría de Relaciones Exteriores que estableciera contacto con él para revisar escenarios y medir las posibles consecuencias diplomáticas. La prioridad era evitar que una respuesta personal del hijo del expresidente escalara hasta convertirse en una confrontación entre los gobiernos de México y Estados Unidos.
Lo que nadie en Palacio Nacional esperaba eran los términos definitivos de la carta. Andy acusó al secretario de Estado, Marco Rubio, y al subsecretario Christopher Landau de actuar como “jefes de pandillas”, calificó la decisión de política, propagandística y “al estilo hitleriano”, y pidió a Trump revisar la situación. Además, solicitó la destitución de ambos funcionarios y lanzó agravios contra el gobierno y el pueblo estadounidenses, así como contra el propio presidente. El tono no gustó en Palacio.
Sheinbaum quedó obligada a administrar un documento que no conoció completo ni aprobó, pero que había sido escrito por el hijo de López Obrador. Guardar silencio habría sido interpretado como un abandono político de Andy y una ruptura abierta con el expresidente. Defender cada expresión significaba asumir como propia una ofensiva contra los dos funcionarios que concentran buena parte de la relación de Estados Unidos con México.
La Presidenta eligió respaldar a López Beltrán en lo general y deslindarse de los agravios en lo particular. El viernes sostuvo que la cancelación de la visa tenía un sentido político, cuestionó la actuación selectiva de Estados Unidos y descartó abrir una investigación contra Andy únicamente porque Washington le retiró el permiso de entrada. También defendió su derecho a responder.
Pero este martes, ante una pregunta de Dalila Escobar, reportera de Proceso, la argumentación comenzó a descomponerse. Si el retiro de una visa era un asunto personal, se le planteó, ¿por qué convertirlo en un ataque a la soberanía nacional? Sheinbaum respondió que Andy era una persona políticamente expuesta y que Estados Unidos había hecho un escándalo con la cancelación. La periodista le recordó que fue el propio López Beltrán quien decidió anunciarla.
La Presidenta reconoció entonces que difundir la carta había sido una decisión personal de Andy, aunque después volvió a sostener que el asunto era político. La contradicción exhibió la dificultad de defender una acción que no fue coordinada con Palacio.
La presunta frase incluida en el mensaje de texto adquiere por eso mayor relevancia. “Lo tuve que hacer ahora” o “no pude aplazarlo más”, escribió, según las fuentes consultadas. Si temía una filtración, su carta pudo ser un intento de adelantarse y fijar una narrativa antes de que se conocieran otros elementos. Si sólo buscaba denunciar la revocación, queda por explicar la urgencia y por qué no esperó a coordinar una respuesta con la Cancillería.
Posdata 1
Sobre la relación con EU, el director de la DEA, Terry Cole, convirtió la Conferencia Internacional para el Control de Drogas, celebrada en Buenos Aires, en un escaparate para respaldar públicamente a Omar García Harfuch. Ante representantes de más de 100 países, lo calificó como un “socio de confianza” y “buen amigo de Estados Unidos”. Destacó sus casi dos décadas en tareas de seguridad y recordó el atentado que sufrió en 2020 a manos del Cártel Jalisco Nueva Generación.
El reconocimiento no fue meramente protocolario. Cole aseguró que Harfuch entiende la importancia de compartir inteligencia, perseguir a los líderes criminales, interrumpir sus cadenas de suministro y desmantelar sus redes financieras y operativas. También confirmó que ambos mantienen comunicación constante y trabajan juntos sobre el terreno.
Harfuch, por su parte, aprovechó el foro para presentar los resultados de la Unidad de Inteligencia Financiera, de Omar Reyes, y su coordinación con el Gabinete de Seguridad: más de 2 mil 300 personas incorporadas a la Lista de Personas Bloqueadas, 24 mil 600 cuentas congeladas y más de 8 mil 600 millones de pesos inmovilizados. También destacó el intercambio de información con la OFAC y FinCEN para identificar estructuras financieras relacionadas con organizaciones criminales transnacionales.
El mensaje de Buenos Aires es relevante por el momento y por el interlocutor. Mientras Estados Unidos mantiene la presión sobre México por el tráfico de drogas, el lavado de dinero y la protección política a los cárteles, la DEA decidió distinguir a Harfuch como su principal contraparte dentro del gobierno de Claudia Sheinbaum. El respaldo de Cole confirma que la relación bilateral en materia de seguridad pasa directamente por la oficina del secretario y jefe del gabinete de Seguridad.
Posdata 2
El desafuero de Alejandro Moreno está a punto de quedar en manos de Ricardo Monreal. En San Lázaro se da prácticamente por hecho que Sergio Gutiérrez Luna presidirá la Sección Instructora tras la salida de Hugo Éric Flores, quien solicitó licencia para concentrarse en la construcción de su partido. Gutiérrez Luna es uno de los legisladores más cercanos al coordinador de Morena, por lo que la admisión, los tiempos y la elaboración del eventual dictamen contra Alito pasarán políticamente por Monreal.
La posición del zacatecano no es sencilla. En la Cámara de Diputados consideran que desaforar ahora al presidente del PRI podría ser un error táctico, porque le permitiría consolidar la narrativa de perseguido político que ya prepara en México y Estados Unidos. Monreal comparte esas reservas, pero también busca reelegirse como diputado federal en 2027 y seguir llevando los asuntos relevantes de la Cámara. No obstante, su margen para frenar o retrasar el expediente será limitado.
En Palacio, se asegura, la decisión está prácticamente tomada. La instrucción es procesar el desafuero, aunque deberán cumplirse las etapas legales y reunir los votos de la Sección Instructora y posteriormente del pleno. Monreal tendrá que decidir entre administrar el procedimiento con cautela o ejecutar una determinación que puede fortalecer políticamente a Alito.
Posdata 3
El contralmirante Fernando Farías Laguna ya está en México, después de que el gobierno de Argentina rechazó su solicitud de asilo y ordenó su expulsión. El exmando naval fue trasladado bajo custodia de autoridades mexicanas para ejecutar la orden de aprehensión librada en su contra por delincuencia organizada con la finalidad de cometer delitos en materia de hidrocarburos. Su entrega terminó con la estrategia de la defensa para mantenerlo en Buenos Aires bajo el argumento de que su vida corría peligro si regresaba al país.
Farías Laguna fue detenido el 23 de abril después de ingresar a Argentina con un pasaporte guatemalteco falso. La FGR lo señala, junto con su hermano Manuel Roberto, de encabezar la organización conocida como “Los Primos”, que presuntamente utilizó cargos, contactos y nombramientos dentro de la Secretaría de Marina y las aduanas para introducir combustible sin pagar los impuestos correspondientes. Ambos son sobrinos políticos del exsecretario de Marina Rafael Ojeda Durán, durante cuya gestión habría operado la red.
El contralmirante será presentado ante la justicia federal para que la Fiscalía formule la imputación y solicite su vinculación a proceso. Su regreso permite reunir por primera vez en México a los dos mandos señalados como cabezas de una estructura que involucró a marinos, funcionarios aduaneros y empresarios. Lo relevante será establecer hasta dónde llegaron las responsabilidades dentro de la Secretaría de Marina y si la investigación avanzará sobre quienes protegieron la operación durante el gobierno anterior, o si se limitará a los hermanos Farías y sus colaboradores inmediatos.
@MarioMal










