M de R / Diario de Chiapas
La noche del pasado miércoles, en el municipio de Copainalá se presentó un escenario bochornoso, donde el personal de Tránsito y Policía Municipal, junto con supervisores de la Delegación de la Secretaría de Movilidad y Transporte, realizaron un operativo para detectar unidades del transporte público que no tuvieran en regla su documentación para operar.
Resulta que, el enojo de varios conductores de mototaxis se encrespó, debido a que la orden, así lo dijeron las víctimas, era que el alcalde Carlos Cruz Cruz, ordenó levantar todo aquel que incumpliera con la falta de documentos, y principalmente con aquellos que no lo apoyaron para llegar al poder municipal.
En audios y vídeos en poder de esta casa editorial, se registran las protestas de los conductores que reprobaban la furia colectiva por los abusos y operativos selectivos que realizaba la autoridad.
En el material audiovisual señalan que en lugar de garantizar la paz, la seguridad y el desarrollo económico, el edil prefiere mantenerse bajo los reflectores de la polémica, ignorando por completo las necesidades más urgentes de sus gobernados y desatando un clima de profunda crispación en la región.
La gota que “derramó el vaso de agua” ocurrió, cuando vecinos y usuarios de diversas colonias alzaron la voz para denunciar una cacería selectiva en contra de los tradicionales mototaxistas.
Los inconformes señalan directamente al ayuntamiento de aplicar operativos punitivos únicamente contra las agrupaciones que no lo apoyaron políticamente en su momento, protegiendo con total impunidad a sus allegados y dejando en el abandono a familias enteras que dependen de este sustento económico.
El alegato subió de tono cuando se percataron que al que habían detenido e infraccionado era a un yerno del alcalde (SIC), según se escucha en la grabación registrada en el altercado, al que dejaron que prosiguiera su camino como si nada hubiese pasado.
Este abuso de poder y claro favoritismo gubernamental no solo afecta a los transportistas, sino que pone en riesgo directo a toda la ciudadanía ante un inminente conflicto social de proporciones mayores.
La falta de criterio político y la nula capacidad para dialogar de la autoridad municipal tienen cansados a los habitantes, quienes ya advierten con bloqueos carreteros y medidas drásticas si las autoridades estatales no intervienen de inmediato para frenar esta red de corrupción y hostigamiento en las calles de Copainalá.










