Justicia debe centrarse en las minorías

Dijo Miguel Polaino Orts, ponente e investigador de España, durante su encuentro con estudiantes en la Convención Internacional UNACH

Edén Gómez Bernal / Diario de Chiapas

La compleja realidad multicultural de México y regiones con alta diversidad étnica como Chiapas, exponen un desafío estructural e histórico cuando se aplican los marcos jurídicos y reglamentos estatales, debido a la falta de accesibilidad lingüística y de traductores que garanticen un debido proceso para las comunidades originarias, señaló Miguel Polaino Orts, ponente e investigador de España, durante su encuentro con estudiantes en la Convención Internacional UNACH.

 Ante este panorama, señaló que el sistema de justicia y la creación legislativa en el país deben evolucionar profundamente para dejar de ignorar a los sectores que no tienen al español como lengua materna, evitando así prácticas de exclusión institucional que generan graves retrasos y vulneraciones en la impartición de justicia.

Durante su visita a tierras chiapanecas para participar en actividades académicas del CIU, el catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Sevilla, España, Miguel Polaino Orts, enfatizó la urgencia de replantear la forma en que se conciben y redactan las leyes en naciones latinoamericanas que poseen una riqueza etnográfica inmensa.

El especialista europeo contrastó esta situación con el contexto del viejo continente, donde no existe una pluralidad lingüística tan voluminosa como la observada en México, Brasil, Bolivia, Ecuador o Colombia, subrayando que la estructura normativa del Estado no puede mantenerse ajena a la pluralidad de sus pueblos.

“En Europa no existe una gran diversidad cultural. A lo mejor existe algún problema puntual, pero no existe una gran diversidad cultural, lingüística, etnográfica, como existe aquí en Hispanoamérica y particularmente en México, también en otros países”, puntualizó el jurista español al reflexionar sobre las particularidades territoriales y demográficas del país.

Para el académico de la Universidad de Sevilla, la norma jurídica debe funcionar obligatoriamente como un reflejo fidedigno de la sociedad a la que regula, funcionando como un espejo de retransmisión en vivo y directo de su evolución, sus avances y sus imperfecciones colectivas, y jamás como una fotografía congelada en el tiempo o limitada a los intereses de unos pocos.

En este sentido, advirtió sobre el peligro latente de que los congresos y los órganos legislativos centralizados impongan normativas verticales que ignoren por completo las barreras culturales y de lenguaje de las minorías.

“¿Cómo hacer en el Parlamento, en el Congreso de Ciudad de México, por unos señores que no son conocedores de esta realidad, una norma impuesta desde arriba para someter, por tanto, a esta persona que ni siquiera pueden llegar a tener acceso al conocimiento de la norma? Esto es inaudito, y esto debe ser evitado”, aseveró contundentemente el experto, recalcando que las minorías y los pueblos originarios tienen el derecho humano y constitucional de ser atendidos y representados fielmente dentro del espejo de la ley.

Asimismo, el profesor universitario manifestó su profundo asombro ante la masiva respuesta de la juventud estudiantil en Chiapas, donde miles de jóvenes se han congregado en magnos encuentros académicos para debatir y actualizarse en materia de ciencias penales.

 Al respecto, el especialista motivó a las nuevas generaciones de profesionales del derecho a mantener viva la pasión por la disciplina jurídica, describiendo esta rama no solo como una aspiración idealista, sino como una herramienta indispensable frente a las complejidades y problemáticas sociales contemporáneas.

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