Además de la inserción laboral regulada, la organización empresarial trabaja en mesas interinstitucionales destinadas a contener el fenómeno de la informalidad y del ambulantaje, los cuales representan una afección directa al comercio establecido.
Edén Gómez Bernal / Diario de Chiapas
La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco Servytur) en Tuxtla Gutiérrez mantiene una agenda orientada a encarar uno de los retos económicos y laborales más complejos de la entidad.
A través de la colaboración activa entre los sectores empresariales y los distintos niveles de gobierno, se han planteado esquemas orientados a ordenar la estructura laboral del estado, enfocándose de manera prioritaria en la integración legal de los trabajadores y en la reducción de los índices de informalidad en los sectores productivos.
Uno de los ejes transversales abordados por la dirigencia empresarial, encabezada por Miguel Ángel Blas Gutiérrez, es el aprovechamiento regularizado de la mano de obra extranjera que reside o transita por el estado de Chiapas.
Ante la dinámica migratoria propia de la región sur del país, la iniciativa privada busca alinear sus políticas con las estrategias del Gobierno del Estado y del Gobierno Federal para garantizar que los migrantes cuenten con vías para integrarse al mercado laboral formal.
Esto no solo busca otorgar certeza jurídica a los establecimientos, sino también garantizar que los trabajadores extranjeros tengan acceso a las prestaciones sociales y garantías legales que brinda el marco regulatorio oficial.
No obstante, la apertura hacia la fuerza laboral migrante, la prioridad de la dirigencia comercial radica en salvaguardar y dinamizar primeramente la contratación de mano de obra local.
La inclusión de trabajadores de otros países se concibe como una medida complementaria frente a aquellos sectores donde la demanda laboral supera la oferta disponible en la región, bajo este esquema equilibrado, se intenta atender las vacantes operativas de las empresas chiapanecas sin descuidar el bienestar laboral de los habitantes locales ni la atención humana a los grupos migrantes.
Además de la inserción laboral regulada, la organización empresarial trabaja en mesas interinstitucionales destinadas a contener el fenómeno de la informalidad y del ambulantaje, los cuales representan una afección directa al comercio establecido.
Chiapas encabeza las estadísticas nacionales con tasas de informalidad superiores al 75 por ciento, un escenario que exige la puesta en marcha de programas integrales de simplificación administrativa, estímulos fiscales y capacitación continua.
Mediante el fortalecimiento del ecosistema empresarial, la Canaco de Tuxtla busca guiar a emprendedores y negocios hacia la formalidad, consolidando un entorno económicamente competitivo y de equidad social.










