Estas estructuras familiares y comunitarias se encargan de monitorear la calidad de las fuentes.
Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
Las organizaciones Alianza Aguas Comunes y RED+AGUA Chiapas instaron al Congreso del Estado a no dejar fuera la gestión comunitaria del agua en la discusión sobre la nueva legislación hídrica de la entidad.
Integrantes de ambas plataformas advirtieron que la reforma debe construirse tomando en cuenta las soluciones y dinámicas que ya operan con éxito en los diferentes territorios.
De acuerdo con las organizaciones, en diversas localidades rurales e indígenas son los comités, patronatos, asambleas y autoridades locales quienes históricamente sostienen el acceso al recurso hídrico.
Estas estructuras familiares y comunitarias se encargan de monitorear la calidad de las fuentes, identificar posibles riesgos, operar la infraestructura existente y coordinar el mantenimiento necesario para garantizar un consumo seguro que no comprometa la salud de las familias.
Por ello, recalcaron que la ciudadanía en los pueblos no actúa como un receptor pasivo de infraestructura o capacitaciones, sino como un actor clave que conoce el entorno y organiza el servicio diario.
Ante este panorama, señalaron que incluir formalmente la gestión comunitaria en el marco legal del estado significa respaldar estas capacidades organizativas sin subordinar su autonomía ni deslindar al Estado de sus obligaciones públicas.
La Alianza Aguas Comunes agrupa a 12 organizaciones de la sociedad civil dedicadas a acompañar y fortalecer los sistemas comunitarios de agua y saneamiento en áreas rurales e indígenas del país.
Por su parte, la RED+AGUA Chiapas articulan acciones enfocadas en higiene, monitoreo de calidad, salud e intercambio de saberes con soluciones diseñadas desde la propia comunidad.










