Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
En el marco del debate nacional sobre el impacto de la tecnología en la infancia y la posible regulación de dispositivos digitales en los planteles educativos, la Secretaría de Educación Pública (SEP) analiza el rescate del juego tradicional.
La dependencia federal reconoce en la juguetería artesanal y los juegos de patio una herramienta pedagógica eficaz para fomentar el aprendizaje, la recreación activa y la convivencia comunitaria, sirviendo como un contrapeso al sedentarismo digital.
Para evaluar su integración formal como recurso lúdico en el sistema escolar, la SEP puso en marcha la Primera Jornada Nacional de Juegos Tradicionales.
Esta iniciativa busca sustituir las horas frente a monitores por la interacción directa en los patios escolares a través de dinámicas colectivas como la rayuela, el resorte, el avioncito, los encantados y los quemados, así como la práctica del ajedrez, las canicas, el trompo, el yoyo, el balero, la matatena y las rondas infantiles.
Ante la inminente actualización de los lineamientos sobre el uso de celulares y tabletas en las aulas, estas actividades emergen como una alternativa viable para revitalizar el desarrollo socioemocional de niños y jóvenes.
Este enfoque educativo podría retomar la oferta de juguetería que ofrece Chiapas, donde las opciones se mantienen vigentes gracias al trabajo de artesanos en regiones como Los Altos, Chiapa de Corzo y la Frailesca.
La producción local destaca por el uso del torno y la talla en madera para dar vida a trompos, baleros, yoyos, tablitas mágicas, trepatemicos y perinolas, además de camiones de estacas, aviones, caballitos de palo y marionetas articuladas que se comercializan en San Cristóbal de Las Casas y Chiapa de Corzo.
A la tradición maderera se suma la labor textil, donde destacan figuras de ovejas, jaguares y otros animales confeccionados en lana natural o fieltro bordados a mano, junto a las emblemáticas muñecas de trapo vestidas con la indumentaria regional de comunidades como Zinacantán, Chamula y Oxchuc.
La propuesta que analiza la SEP al incorporar estos elementos busca transformar las dinámicas en los recreos, y el rescate del patrimonio cultural de las comunidades.










