Eduardo Solís/Diario de Chiapas
En una competencia de regularidad, mantener el ritmo es tan importante como conducir adecuadamente. Rally de las Haciendas, organizado por Rally Maya México, llevará esta disciplina a las carreteras de Yucatán y Campeche. Las tripulaciones deberán combinar precisión, lectura de ruta y control del automóvil para cumplir los tiempos ideales y acumular la menor penalización posible.
Una competencia
basada en la
precisión
A diferencia de las pruebas en las que gana quien completa el trayecto en el menor tiempo, la regularidad plantea otro desafío: recorrer cada sector conforme a los parámetros definidos por la organización. Las tripulaciones reciben una libreta de ruta con referencias, tiempos, distancias y velocidades objetivo que deben interpretar durante el recorrido.
El resultado depende de la capacidad de cada tripulación para cumplir los tiempos ideales y acumular la menor penalización posible. Tanto adelantarse como retrasarse genera penalizaciones, por lo que acelerar de más no representa una ventaja.
La Comisión Nacional de Rallies México explica que, en esta modalidad, los participantes deben seguir las indicaciones de la libreta de ruta, mantener el promedio señalado para cada sector y pasar por los controles en el tiempo ideal. En Rally de las Haciendas, el sistema MiRally Crono GPS registrará mediante GPS el tiempo real de paso para compararlo con el tiempo establecido.
La velocidad también forma parte del desafío
Que se trate de una prueba de regularidad no significa que el automóvil avance a una velocidad fija durante todo el recorrido. Las velocidades objetivo cambian de acuerdo con las características de cada sector, por lo que las tripulaciones deben ajustar su conducción a las condiciones del camino.
“En algunos sectores se establecerán referencias de hasta 75 km/h de promedio. Las velocidades objetivo cambiarán de acuerdo con las características de cada sector”, ha explicado Rodrigo Villanueva, director de Rally Maya México. Más que una meta de velocidad, este parámetro permite dimensionar la precisión que exige la competencia: mantener el ritmo indicado requiere anticipación, concentración y una lectura constante del trayecto.
Una recta, curva, subida o un descenso pueden modificar la manera de conducir, mientras el copiloto interpreta las indicaciones y ayuda a que la tripulación conserve el tiempo previsto.
“La regularidad exige mucha concentración de ambos integrantes. El piloto debe estar atento a las condiciones del camino, mientras el copiloto interpreta la ruta y ayuda a tomar las decisiones necesarias para mantener el ritmo. Esa coordinación es fundamental para cumplir con los tiempos establecidos y competir de manera responsable”, señala el director del Rally Maya México










