Edgar Castillo / Corresponsal Diario de Chiapas
Arriaga, Chiapas.- Estudiantes de la Universidad para el Bienestar Benito Juárez García (UBBJ) sede Arriaga, denuncian públicamente una serie de presuntas irregularidades cometidas por la directora Ana María de la Cruz Lorenzo, quien —según acusan— se estaría atribuyendo la facultad de decidir quién merece buena calificación y quién no.
De acuerdo con el testimonio de los alumnos, la directora habría tomado la decisión de aplicar un examen tipo ENARM para la elección de plaza para internado, dejando a un lado lo que marca el reglamento: que la selección de plaza depende del promedio general desde el primer hasta el último semestre.
Los denunciantes señalan que esta idea surgió luego de que un grupo de alumnos cercanos a la directora se quejara de que otros compañeros no merecían su calificación.
Denuncian, además, que se ha modificado a conveniencia la calificación mínima aprobatoria para seguir depurando la matrícula.
Aseguran que mientras en otras sedes han egresado hasta 150 alumnos, en Arriaga solo van 43, debido al acoso y a la presión ejercida para que alumnos considerados como «problemáticos» abandonen la carrera, dando incluso órdenes a docentes para actuar de la misma forma.
Que todo se ha realizado de manera interna junto con el consejo académico, cuando en ninguna otra universidad del sistema se aplica dicho examen y todo es por promedio general.
Que a una semana de anunciar el examen, se les informó que incluirá todo lo visto en la carrera y que tienen hasta principios de diciembre para estudiar, cuando en esa misma fecha terminan semestre y prácticas hospitalarias.
Además llegaron a los salones a decir que «personas de la Ciudad de México aplicarán el examen», cuando —según los alumnos— saben que va en contra del reglamento
Que se hace creer a semestres inferiores que también estarán obligados al mismo examen, argumentando que «los alumnos de diciembre ya aceptaron», sin haber tomado en cuenta su opinión.
Los estudiantes aseguran tener miedo de expresarse por temor a represalias, describiendo a la directora como una persona difícil de dialogar y cero empática. Incluso señalan que el año pasado, en el marco del Día Internacional contra el Suicidio, habría expresado que no le importaba si los alumnos se quitaban la vida por la presión.
Finalmente, aseguran sentirse amenazados, ya que la directora presumiría que por su influencia se abrieron campos clínicos, cuando es su obligación como directora.
Por los motivos expuestos, los alumnos piden la intervención de Derechos Humanos y del gobernador del estado, Eduardo Ramírez Aguilar.
Y puntualiza, en cualquier escuela el promedio cuenta para el derecho de elección de plaza, del más alto al más bajo.
La directora anuncia un examen para la elección de plazas para el internado, dejando a un lado el promedio general.
Denuncian que el examen beneficiaría a sus favoritos y amigos, y que por petición de alumnos con bajos promedios se cambió la modalidad.










