Hemofilia: de sangrados tempranos a diagnósticos tardíos

Cinthia Ruiz / Diario de Chiapas

La hemofilia puede manifestarse desde los primeros meses de vida en sus formas más severas, mientras que algunos pacientes con niveles mayores de actividad del factor de coagulación pueden llegar a la edad adulta sin un diagnóstico, hasta presentar un sangrado durante una cirugía o una extracción dental.

Así lo explicó la doctora Laura, especialista en hematología, quien señaló que se trata de una enfermedad genética en la que el organismo no produce adecuadamente uno de los factores necesarios para que la sangre forme coágulos estables. La hemofilia A ocurre cuando existe deficiencia del factor 8 y la hemofilia B cuando falta el factor 9.

El principal signo de la enfermedad son los sangrados y su presencia está relacionada con la cantidad de actividad del factor de coagulación. En los casos severos, cuando es menor al uno por ciento, pueden aparecer desde el nacimiento o cuando el niño comienza a gatear y movilizarse, siendo frecuentes los sangrados en las articulaciones.

En los casos moderados, con una actividad de entre uno y cinco por ciento, las manifestaciones pueden presentarse principalmente después de golpes, mientras que quienes tienen más del cinco por ciento pueden no presentar problemas hasta enfrentarse a procedimientos médicos. Por ello, la enfermedad no siempre se identifica durante la infancia y puede permanecer sin diagnóstico durante años.

La detección parte de estudios de coagulación que muestran alteraciones y posteriormente permite determinar cuál de los factores presenta deficiencia. Identificar el padecimiento es importante para establecer un tratamiento de acuerdo con la severidad y reducir el riesgo de sangrados.

Para los pacientes con hemofilia severa existe la profilaxis, un tratamiento preventivo mediante el cual se administra el factor que necesita el organismo. La frecuencia depende de cada paciente y puede requerir varias aplicaciones durante la semana. El objetivo actual, explicó la especialista, es evitar los sangrados y permitir que las personas con hemofilia desarrollen sus actividades con mayores condiciones de normalidad.

En Chiapas, la atención de estos casos alcanza a pacientes provenientes de diferentes regiones. Señaló que recibe personas de municipios como Comitán y de la zona Costa, además de identificar familias en las que existen varios casos entre hermanos y primos, debido al componente hereditario de la enfermedad.

El seguimiento médico también enfrenta complicaciones. Algunos pacientes pueden desarrollar inhibidores después de recibir factor durante periodos prolongados, haciendo que el tratamiento habitual deje de funcionar y sea necesario recurrir a otras terapias. En procedimientos quirúrgicos, además, el control de la coagulación requiere una atención especial debido a la cantidad de factor que puede necesitarse.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *