- El nuevo documento contempla, entre otros aspectos, el modelado del río Sabinal y de sus 33 principales afluentes
Erick Bustillos / Diario de Chiapas
El nuevo documento contempla, entre otros aspectos, el modelado del río Sabinal y de sus 33 principales afluentes.
Después de más de una década de la elaboración de la versión anterior, comenzaron los trabajos para actualizar el Atlas de Peligros y Riesgos de Tuxtla Gutiérrez.
El documento permitirá conocer con mayor precisión los peligros existentes en la capital chiapaneca y servirá como herramienta para la planeación y el desarrollo urbano.
“Los Atlas son herramientas de planeación, son potentes herramientas que nos permiten prevenir, predecir y, sobre todo, establecer el desarrollo del territorio en función del riesgo, del peligro y de las vulnerabilidades.”, dijo el presidente nacional de la Asociación Nacional de Profesionales en Resiliencia, Romeo Palacios Suárez.
Uno de los principales componentes será el estudio de inundaciones.
El río Sabinal será nuevamente modelado, pero ahora considerando las condiciones actuales de urbanización de Tuxtla Gutiérrez y sus 33 principales afluentes, con estudios hidrológicos que permitirán establecer diferentes escenarios de desbordamiento y posibles zonas inundables.
“Este Atlas va a permitir no solamente saber hasta dónde se desborda el río Sabinal, sino dónde se desbordan sus principales afluentes”, reconoció.
El documento también incluirá la actualización de las zonas susceptibles a deslizamientos, caída de rocas y otros movimientos de laderas.
Esta información permitirá establecer parámetros diferenciados que puedan ser considerados en el diseño y construcción de infraestructura.
El Atlas también analizará riesgos hidrometeorológicos, geológicos, químico-tecnológicos, ambientales y aquellos relacionados con concentraciones masivas de población, además, se estudiará la vulnerabilidad física de las construcciones
“La fase número cinco consiste en proponer las medidas de mitigación a los riesgos”, comentó.
El objetivo del Atlas no solamente es identificar los problemas, sino establecer qué acciones puedan realizarse y en qué zonas deben implementarse.
Se prevé que el atlas esté concluido a finales de noviembre de este año.
Posteriormente será sometido a un proceso de revisión y, una vez validado, podrá incorporarse a la plataforma del Atlas Nacional de Riesgos y ponerse a disposición de la población.
Durante la presentación también se lanzó una advertencia sobre las condiciones meteorológicas previstas para los últimos meses de 2026.
El nuevo Atlas busca convertirse así en una herramienta para conocer los riesgos actuales de Tuxtla Gutiérrez y, sobre todo, para establecer medidas que permitan reducir la vulnerabilidad de la población.










