- 15 cooperativas de café orgánico y de comercio justo, que integran el Comité de Café, se reunieron para analizar las implicaciones operativas y comerciales de la actualización del Reglamento de la Unión Europea sobre Productos Libres de Deforestación
Marco Alvarado / Diario de Chiapas
Las 15 cooperativas de café orgánico y de comercio justo, que integran el Comité de Café del Consejo Asesor de la Reserva de la Biosfera El Triunfo, se reunieron para analizar las implicaciones operativas y comerciales de la actualización del Reglamento de la Unión Europea sobre Productos Libres de Deforestación.
La normativa europea establece requisitos estrictos para la comercialización del grano en sus países miembros, exigiendo que desde 2020 los importadores demuestren formalmente mediante una declaración jurada que el café no proviene de tierras deforestadas ni degradadas.
Asimismo, demanda evidencia acreditable sobre la legal posesión de la tierra, el respeto a las leyes ambientales mexicanas, la ausencia de trabajo infantil y el cumplimiento riguroso de la legislación laboral y de manejo de agroquímicos.
Para el sector cafetalero de Chiapas, principal productor en México y referente internacional en cafés orgánicos y de especialidad, la regulación europea plantea un reto operativo complejo, pero también una oportunidad estratégica para consolidar su posicionamiento en el mercado de exportación.
La entidad alberga a más de 170 mil cafeticultores que cultivan alrededor de 260 mil hectáreas. La inmensa mayoría corresponde a pequeños productores ubicados en comunidades indígenas y zonas montañosas de difícil acceso en las regiones del Soconusco, Sierra Madre, Altos y Selva, sectores que enfrentan mayores barreras técnicas para la comprobación de origen y cumplimiento de criterios de trazabilidad.
Durante el encuentro, que contó con la participación de especialistas del Departamento de Agricultura, Sociedad y Ambiente de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), se identificaron rutas para articular estos marcos normativos con la protección del origen y la calidad del grano.
Investigadores y productores analizaron la perspectiva de los territorios cafetaleros, la vigencia de las regulaciones sobre la conservación y sombra del cultivo, así como los obstáculos logísticos y financieros que encaran las cooperativas exportadoras frente a la exigencia de cero deforestación.
Como parte de las alternativas estratégicas, el gremio evaluó la adopción de esquemas de protección mediante indicaciones geográficas.
Esta herramienta busca certificar la identidad, calidad y atributos socioambientales del café chiapaneco en los mercados internacionales, vinculando de forma directa la sustentabilidad ambiental con el desarrollo socioeconómico de las comunidades productoras.










