- A partir del próximo 3 de noviembre entrará en vigor la restricción del uso de teléfonos celulares y tabletas en escuelas primarias y secundarias de todo México, tras el acuerdo unánime alcanzado por las secretarías de Educación con las 32 entidades
Marco Alvarado / Diario de Chiapas
A partir del próximo 3 de noviembre entrará en vigor la restricción del uso de teléfonos celulares y tabletas en escuelas primarias y secundarias de todo México, tras el acuerdo unánime alcanzado por las secretarías de Educación de las 32 entidades federativas del país.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que el acuerdo, aprobado por el Consejo Nacional de Autoridades Educativas, se publicará en el Diario Oficial de la Federación con el fin de formalizar las nuevas disposiciones pedagógicas e institucionales.
A partir de dicha publicación se abrirá un periodo de 30 días para realizar asambleas informativas en los planteles escolares. Estos encuentros buscan dar a conocer los alcances de la medida a docentes, estudiantes y padres de familia, promoviendo el retorno al uso del papel y la escritura manual como herramientas clave para potenciar el desarrollo cognitivo y el fortalecimiento de habilidades psicomotoras en la infancia.
La mandataria señaló que la restricción abarca tanto el horario de clases como el tiempo de recreo, alineándose con políticas similares aplicadas a nivel internacional. Asimismo, sostuvo que diversos estudios demuestran que el uso desmedido de dispositivos móviles y plataformas digitales vinculadas a redes sociales genera conductas adictivas y produce impactos negativos en el desarrollo integral de la niñez.
La medida es el resultado de un proceso de análisis respaldado por directrices de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, la consulta con expertos internacionales y la realización de cinco foros regionales en instituciones de educación superior.
Como parte del diagnóstico, se aplicó una encuesta en los Consejos Técnicos Escolares de los planteles públicos del país, en la que participaron 565 mil docentes. El consenso de este sector reafirmó la urgencia de regular el uso de la tecnología dentro de las aulas para concentrar los esfuerzos educativos en los procesos tradicionales de aprendizaje.










