La Jornada
Investigadores de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) alertaron sobre un aumento de las muertes en Chiapas por daño renal asociado a la hipertensión.
En un estudio publicado en la revista médica Nephrology, Francisco Arce y Benito Salvatierra, investigadores del Departamento de Salud de Ecosur, señalaron que la presión arterial alta es uno de los problemas de salud cardiovascular más frecuentes y silenciosos.
Agregaron que la investigación muestra que sus efectos no se limitan al corazón, sino que también pueden tener consecuencias importantes para la salud renal.
En la investigación, que analizó los datos de las 46 mil defunciones registradas en Chiapas por causas renales durante 25 años, Arce y Salvatierra identificaron que este estado enfrenta un doble desafío: Por un lado, un tipo de enfermedad renal que afecta principalmente a personas jóvenes dedicadas al trabajo agrícola, y por el otro, un incremento considerable de los casos de enfermedad renal asociados a la hipertensión arterial y a trastornos metabólicos.
Ecosur dijo en un comunicado que entre los hallazgos más relevantes destacan que el daño renal asociado a la hipertensión arterial es la causa de mortalidad renal que registra el crecimiento más rápido en el estado, con un aumento cercano al 7 por ciento anual; la probabilidad de morir por esta complicación renal se cuadruplicó en las últimas dos décadas.
En el ámbito agrícola, afirmaron los investigadores, la presión arterial alta podría ser una señal de alerta de que las condiciones de trabajo están afectando la salud renal de algunos trabajadores.
Añadieron que la combinación de altas temperaturas, deshidratación y esfuerzo físico prolongado bajo el sol puede favorecer el deterioro progresivo de la función renal.
Dijeron que en algunos casos, este daño se desarrolla de manera silenciosa y puede pasar desapercibido durante años antes de que los análisis de laboratorio convencionales detecten alteraciones importantes.
Expresaron que para descubrir oportunamente posibles daños renales, los especialistas recomiendan dar seguimiento periódico a la presión arterial y a la función renal mediante análisis de sangre y orina, especialmente en trabajadores expuestos a altas temperaturas.
Subrayaron que también es importante identificar antecedentes de deshidratación o de agotamiento por calor, ya que estos factores pueden contribuir al deterioro progresivo de la función renal.
En el contexto del Día Mundial del Corazón, que se conmemora el próximo 29 de septiembre, los expertos de Ecosur recomendaron algunas acciones para cuidar los riñones y prevenir la presión arterial alta, como establecer en las labores de campo y al aire libre rutinas de hidratación frecuente y programar periodos de descanso en áreas sombreadas para reducir el estrés térmico y la deshidratación acumulada durante las jornadas de exposición al sol.










