Daniel Sánchez/Diario de Chiapas
Hay una frase que resume mejor que cualquier resultado dónde está parado Cadillac a estas alturas de su temporada debut. Tras el Gran Premio de Azerbaiyán, su director de equipo, Marcin Budkowski, admitió que se iban un poco decepcionados de Bakú, pero que sentir decepción ya era, en sí misma, una buena señal. En marzo, en Melbourne, la ambición era simplemente ver la bandera a cuadros.
El domingo en Bakú, Sergio Pérez cruzó la meta en la decimocuarta posición tras salir vigésimo, siendo el último auto en completar las 51 vueltas y a 41 segundos del ganador. No suena a hazaña, pero el mexicano lo describió como una de sus mejores actuaciones en un circuito donde ya ganó dos veces, en 2021 y 2023. Su argumento tiene sustento: explicó que pasó buena parte de la carrera peleando contra autos uno o dos segundos más rápidos gracias al modo de rebase, y que logró sostenerles el ritmo durante el primer stint. Eso, en un monoplaza que arrancó la temporada a más de dos segundos de los punteros, es medible.
El fin de semana tampoco estuvo exento de frustración. Pérez había sido decimotercero en la segunda práctica y decimosexto en la tercera, con la posibilidad real de meter al MAC-26 en Q2 por primera vez. La clasificación se desarmó: el rebufo planeado con Valtteri Bottas —que en Bakú vale cerca de seis décimas— no funcionó, el finlandés fue llamado a la báscula y la vuelta final del mexicano quedó arruinada por una salida de pista de Fernando Alonso. Por si fuera poco, Pérez recibió una penalización de tres lugares por obstruir a Oscar Piastri.
Bottas, por su parte, terminó su día contra el muro en la curva 15 en la última vuelta, tras un problema con el sistema híbrido que, según describió, lo dejó frenando prácticamente solo con el tren delantero. Fue clasificado decimosexto y el equipo abrió una investigación técnica. Cadillac se quedó a una vuelta de firmar una doble llegada.
Al frente, la carrera fue otra película. George Russell convirtió la pole en victoria resistiendo a Max Verstappen por apenas 0.196 segundos, el final más apretado en una carrera desde el Gran Premio de España de 1986. Isack Hadjar completó el podio y le dio a Red Bull su primer doblete en el cajón desde China 2024. McLaren se fue en blanco: Lando Norris abandonó tras un choque provocado por Franco Colapinto en la primera reanudación.
Cadillac sigue sin puntos después de quince fechas, y su mejor resultado continúa siendo el decimotercer lugar de Bottas en China. Pero la brecha se está cerrando, y el equipo ya empieza a medirse contra rivales en lugar de contra sí mismo. Para un proyecto que apenas cumple un año en la parrilla, ese cambio de vara es el verdadero progreso.










