El Mayito Flaco: en la mira

Razones

Jorge Fernández Menéndez

Pocas horas después de que el departamento del Tesoro develara la red de apoyos de la fracción de los mayitos en Baja California, la DEA dio a conocer la nueva ficha de Ismael Zambada Sicairos, El Mayito Flaco, el hijo y heredero de El Mayo Zambada, preso desde hace dos años en Estados Unidos. En esta nueva ficha se lo ve al Mayito Flaco con un rostro distinto al que conocíamos, se dice que es un poco más alto de lo que se señalaba anteriormente y lo más importante, dice que actualmente está residiendo en la ciudad de México. Es posible, en una Sinaloa en guerra, y con más de 20 mil soldados desplegados en la entidad, es más seguro dirigir la operación de ese cártel desde la CDMX que en cualquier lugar de Sinaloa.

El Mayito Flaco no es un personaje muy conocido. En Culiacán lo conocen como el Mayito Flaco, el Caballero o el Menos Visto. En Washington ya no le dicen de ninguna de esas formas: es el heredero y siguiente objetivo. En menos de 48 horas, Estados Unidos dejó claro que, con el padre condenado de por vida, ahora van por el hijo.

Lo primero fueron las sanciones. El 29 de septiembre, el Departamento del Tesoro designó a 21 personas, entre ellas Zambada Sicairos, junto con operadores financieros, líderes de células y políticos mexicanos, además de 25 empresas. Lo hizo bajo órdenes ejecutivas que cubren narcotráfico y terrorismo, y en ellas lo describe como líder indiscutible de Los Mayos. Al día siguiente llegó la ficha de la DEA. La agencia emitió el 30 de septiembre una búsqueda que ubica en la Ciudad de México su último paradero, con una recompensa de hasta 15 millones de dólares por datos que lleven a su captura.

El expediente trae otros dos datos importantes. La OFAC reveló que no nació en Sinaloa, sino en Anaheim, California, en 1982, por lo que tiene doble nacionalidad. Además, según lo divulgado ese día, en 2001 se cambió el nombre a Fernando Sicairos Aispuro para ocultar sus vínculos con su padre. Para la justicia de su país de nacimiento, no es un capo extranjero: es un ciudadano (lo mismo que el nuevo líder del CJNG, Juan Carlos González Valencia, nacido también en California). La acusación tampoco es reciente: el Mayito Flaco tiene cargos en el Distrito Sur de California desde julio de 2014 por conspiración para distribuir sustancias controladas.

Pero El Mayito quedó en el centro de la reconfiguración del crimen organizado en México con la caída del padre, detenido el 25 de julio de 2024 junto con Joaquín Guzmán López, hijo del Chapo, cuando su avioneta aterrizó en Nuevo México. Su defensa sostuvo que fue un secuestro, que fue extraído en una operación encubierta estadounidense en donde participó el hijo del Chapo. Después vino la ruptura, luego de una carta del Mayo asegurando que había sido traicionado por su ahijado Joaquín. La historia venía de lejos, porque los chapitos también se sintieron traicionados por los testimonios en el juicio contra su padre, el Chapo, de Vicente Zambada Niebla, Vicentillo y de Jesús Reynaldo Zambada, El Rey, hijo y hermano de El Mayo, que se convirtieron en colaboradores de la justicia estadounidense.

Según los reportes de inteligencia, el 9 de septiembre de 2024 el Mayito Flaco autorizó operaciones coordinadas contra Los Chapitos, y ese día empezó la guerra abierta, a la que se unieron distintas organizaciones aliadas del Mayo, desde el Chapo Isidro hasta los Rusos y los Cabrera Sarabia. Una guerra que están ganando.

En agosto de 2025 el Mayo se declaró culpable de crimen organizado y empresa criminal continua, después de que el Departamento de Justicia descartara pedir la pena de muerte. El 20 de julio pasado fue condenado a cadena perpetua y a un decomiso de 15 mil millones de dólares. Así terminó la historia del capo que pasó décadas sin pisar una cárcel, y comenzó oficialmente el liderazgo de su hijo.

Y vaya que tuvo herencia. El círculo cercano muestra el tamaño de la estructura. El Tesoro sancionó a Hildegardo Gastelum García, Aldo, dueño de un negocio hotelero en Culiacán que, según el departamento del Tesoro, financia la guerra contra Los Chapitos. También están los hermanos Mendoza Uriarte, y a uno de ellos, el Güero Chompas, lo señalan como jefe de seguridad de la facción.

De acuerdo con el Tesoro, la plaza de Tijuana la controlan los hermanos Arzate García, Aquiles y La Rana, que ya habían sido sancionados en 2023. Entre los designados aparece también Carlos Alberto Torres Torres, exesposo de la gobernadora de Baja California, a quien Washington señala como operador político de la organización. Y hay un dato que va a pesar: la gobernadora Marina del Pilar Ávila figura como una de los siete socios de Vida Orgánica Tijuana, una de las empresas sancionadas. La gobernadora no fue incluida en este informe de la OFAC, aunque meses atrás, tanto a ella como a Torres, les fue retirada la visa estadounidense.

Hay un elemento adicional. El Comando Norte confirmó que participó en la inteligencia que respaldó las sanciones del Tesoro. No es menor que el aparato militar estadounidense reconozca en público su papel en un expediente financiero contra un capo mexicano. En México, la UIF incorporó a todos los acusados en forma inmediata a la Lista de Personas Bloqueadas.

El Mayito Flaco no es su padre. Los especialistas dicen, como sucede con Iván Archivaldo Guzmán, que son líderes que inspiran más miedo que respeto. El Mayo construyó su liderazgo con acuerdos, discreción y protección institucional. El hijo hereda una organización en guerra, una red política expuesta y un expediente abierto en el país donde nació. Y vive en la ciudad de México.

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