Luz Jiménez
Olvido
Todos los rostros que alguna vez he visto,
Se van derritiendo en mi mente,
Llevándose consigo todo lo que con ellos he vivido,
El no poder recordar me mata,
Aunque otras veces me salva,
Cada día, algo nuevo,
Cada noche la muerte de otro recuerdo,
Al final, siempre terminamos siendo yo y el silencio,
Diariamente luchando con las sobras que alguna vez fueron hermosos momentos,
Me miro al espejo y veo a alguien que no conozco,
Alguien que podría ser mi amiga o un solo un cuerpo vacío,
Mi mente no admite que soy yo,
Que esta es mi vida,
¿Por qué no puedo ser alguien más?
Tengo una mínima esperanza,
De que alguien venga,
Y me diga que puedo recordar lo que alguna vez mi mente elimino,
¿Pasará?
¿Alguien me ayudará?
No lo sé,
Tal vez así me quedare,
Atrapada en el silencio,
Entre no saber lo que fui y seré.
Entre tantos.
Oscuras zangas se abren,
Almas rotas caen dentro,
Con los ojos llenos de cansancio aceptan su destino,
Todo lo vivido vuelve los ojos locos,
Mientras ellos esperan,
La muerte, el olvido,
Los cristales del alma son las caídas ondas,
Que tarde o temprano se trasforman en personas,
Una nueva oportunidad les dio dios,
U a otro castigo los condenó,
Otra oportunidad de vivir o de sufrir repitiendo todos sus pecados,
Yo,
Otra sombra caminando entre colores que no puedo tocar,
Pero,
Con golpes de monstros con los que no puedo luchar,
Llenos de señales culposas,
Pobres hombres,
Sus destinos repetirán,
Y a las zangas oscuras los volverán a empujar.
Mar sin viento ni cielo
Mar sin viento ni cielo,
Sin preocupaciones, sin problemas,
Yo quisiera morir ahí ahogada,
Morir ahí ahogada sabiendo que el mar me arrulla,
El mar me arrulla,
envolviéndome como una manta muy grande,
Una manta que me asfixia, pero no escapo,
Sintiendo toda la tranquilidad recorriendo mi cuerpo,
En medio de el mar,
con una calma total que para algunos podría ser perturbadora,
Pero a mi,
Me atrae más,
por querer saber que hay detrás de estas sombras,
Esas sombras que me susurran que las acompañe,
Hacer parte de ese mar,
Sin protestar,
Floto tranquila,
Mientras las sombras me guían,
Me llevan hasta el fondo de este mar,
Lleno de una oscuridad espesa,
Hasta que alguien con el mismo valor que yo,
Encuentro mi cuerpo,
Enterrado en el fondo del mar,
Sin viento ni cielo
Día
En el camino veo basura,
En el camino veo escombros,
El agua esta sucia,
El agua está llena de peces muertos,
En el camino veo a personas en los huesos,
El silencio es asfixiante,
El viento se convirtió en humo,
El agua ya no se puede tomar,
En el camino al infierno,
El agua parece tormento,
El silencio perturba,
El silencio indica
Desayuno
Una masa amarillenta y blanca yace en mi plato,
A veces es salada, otras muy blanda,
No digo nada porque siento que sonare malagradecida,
Pero desde hacía años me da náuseas,
Misma hora, mismo asiento,
De lunes a viernes,
Esa masa amarillenta y amorfa me espera,
A veces mucho, otras poco,
Siento como baja lentamente en mi garganta,
‘Apúrate’ escucho cada dos por tres días,
Siento como se queda en mi garganta,
Esa masa amorfa y blanca,
Se parte en dos, en tres, en cinco pedazos,
Siento como se mueve en mi estómago,
Como la misma masa está enojada conmigo por despreciarla,
Esa masa blanca y blanda ahora yace en mi estómago,
Matándome lentamente,
Esa masa amarilla y blanca,
Esa masa, la comeré mañana.
‘He estado viendo más a la muerte que
A la vida últimamente…
¿Alguien podría regalarme esa tal fé’?
Solo un poco,
¿Alguien podría prestarme sus ojos?
Quiero ver ese tal milagro de Dios,
¿Alguien podría prestarme su cuerpo?
Quiero saber que se siente que Dios te este siguiendo,
¿Alguien podría guiarme a ese tal
Camino que Dios tiene planeando para mí?
¿Alguien puede ayudarme?
No, no tengo esa tal ‘fe’,
No rezo todas las noches,
No creo que él venga a salvarme,
No creo,
Simplemente eso,
¿Alguien podría relajarme ‘fé’?
No, dios no me ha estado cuidando,
He estado más con la muerte que con la
Vida últimamente,










