Alto Mando
Miguel Ángel Godínez García
Hace unos días, la Secretaría de la Defensa realizó movimientos en su alto mando. Entre ellos, nombró al general de Brigada DEM Rubén Zamudio Matías como nuevo jefe del Estado Mayor Conjunto de la Defensa Nacional.
No se trata de un relevo administrativo más. El cargo es una pieza clave en la estructura militar y en la toma de decisiones del secretario de la Defensa, particularmente en la elaboración de planes, la emisión de órdenes y la conducción de operaciones nacionales e internacionales, así como en la supervisión de su cumplimiento.
En otras palabras, desde esa posición se contribuye a definir cómo la Defensa traduce sus prioridades de seguridad nacional en decisiones y operaciones concretas. También es un punto estratégico para procesar la cooperación internacional y coordinar las capacidades de las Fuerzas Armadas.
Con más de cuatro décadas de trayectoria militar y experiencia en mecanismos de colaboración internacional, el general Zamudio asume esta responsabilidad en un momento especialmente delicado. La relación entre las FA y el Comando Norte de EU se ha convertido en uno de los ejes de la agenda de seguridad binacional, particularmente ante las exigencias del gobierno de Donald Trump para que México dé mayores resultados en el combate al crimen organizado.
En ese escenario, la experiencia y capacidad de coordinación del nuevo jefe del Estado Mayor Conjunto serán de suma importancia para obtener resultados concretos contra las organizaciones criminales y fortalecer la coordinación entre los mandos militares de ambos países.
El general Zamudio cuenta con el respaldo del general Ricardo Trevilla y con la confianza de Omar García Harfuch, titular de la SSPC. Estos factores se suman a la buena relación que mantiene con el jefe del Comando Norte, Gregory Guillot, para fortalecer los vínculos y la cooperación bilateral, más allá de las declaraciones de Donald Trump.
A diferencia de los problemas de desabasto de medicamentos que enfrentan los hospitales civiles del país, los hospitales militares mantienen un abasto del 80 por ciento y surten el 72 por ciento de las recetas médicas. Así lo informó el secretario de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla Trejo, quien rechazó que exista una crisis de medicamentos en los servicios médicos militares.
Reconoció, sin embargo, que la demanda de atención médica ha aumentado con la incorporación de la GN al Ejército mexicano. Actualmente, el sistema debe atender a alrededor de 280 mil elementos tanto del Ejército, FAM y GN, así como sus derechohabientes. Uno se preguntará ¿Y por qué los hospitales militares no enfrentan un desabasto de medicinas? La respuesta la dio el propio secretario de la Defensa: “porque tanto la Defensa como la Marina, cuentan con esquemas propios de adquisición de medicamentos, independientes de los mecanismos de compra del sistema civil de salud pública”. En este sentido, a diferencia del IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar, que participan en procesos de compras consolidadas organizados por el Gobierno Federal, las FA gestionan sus propios contratos para adquirir medicamentos y atender las necesidades de sus derechohabientes.
Por si fuera poco, cuando un paciente requiere de manera prioritaria un medicamento que no está disponible en los almacenes del hospital al momento de la consulta, la Dirección General de Sanidad gestiona su adquisición para atender ese caso en particular.
Este modelo, que se podría replicar, permite responder de manera individualizada a determinadas necesidades médicas y constituye una diferencia relevante frente a los mecanismos de abastecimiento del sistema civil.
Donald Trump arremetió otra vez en contra del gobierno de Claudia Sheinbaum. Insistió en que los cárteles del narcotráfico controlan el país y no quita el dedo del renglón para detener y procesar a narcopolíticos que apoyan a los cárteles. Ahora aseguró que el cártel del Noreste también financió campañas electorales.
De Imaginaria. La justicia de EU tiene en la mira al exdirector del CNI durante el gobierno de López Obrador, el general Audomaro Martínez. Hay varias investigaciones, las más graves están relacionadas con su presunta participación en la red de huachicol fiscal, a la que habría proporcionado información tanto a Sergio Carmona como a Amílcar Olán, socio de Andy y Bobby López Beltrán. Pero lo más delicado es que presuntamente habría filtrado a información a Rusia sobre agentes de la CIA que operan en México. El problema ahora es localizar al general.










