Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
El linchamiento de dos hombres en el municipio de Ostuacán, ocurrido este sábado, señalados por su presunta responsabilidad en la muerte de Ariana, de 12 años, y de su abuela Miriam, de 55, volvió a poner de manifiesto el contexto de violencia que enfrentan niñas, niños y adolescentes en el estado, una problemática documentada por la Red por los Derechos de las Infancias y Adolescencias en Chiapas (Redias).
De acuerdo con el informe Balance de violencias hacia las infancias y adolescencias en Chiapas 2025, durante ese año la Fiscalía General del Estado emitió aproximadamente 460 fichas de búsqueda por la desaparición de personas menores de edad. De ese total, 75 casos, equivalentes al 16 por ciento, permanecen sin resolverse.
Al analizar este fenómeno, el reporte señala que en 2025 se registraron, en promedio, 38 desapariciones mensuales de niñas, niños y adolescentes, lo que representa más de un caso al día. El grupo más afectado fue el de adolescentes de 15 años, principalmente mujeres.
Del total de reportes contabilizados, alrededor de 280 correspondieron a niñas y adolescentes, lo que significa que siete de cada diez casos involucraron a población femenina.
Asimismo, Redias documentó que, de las mil 180 desapariciones registradas en Chiapas durante ese año, al menos el 40 por ciento correspondió a personas menores de edad.
Entre los municipios con mayor incidencia, de acuerdo con el informe, se encuentran Tuxtla Gutiérrez, Tapachula, Comitán, San Cristóbal de Las Casas, Berriozábal, Ocosingo, Mapastepec, Tonalá, Palenque, Reforma, Villaflores y Chiapa de Corzo. Tuxtla Gutiérrez concentró poco más de 90 casos.
A estas cifras se suman otros hechos de violencia contra la población infantil y adolescente. Durante 2025, Redias documentó 16 homicidios, nueve feminicidios y 328 denuncias por pederastia, indicadores que reflejan la diversidad de agresiones que afectan a este sector de la población.
Esto adquiere relevancia ante el caso ocurrido en Ostuacán durante las primeras semanas de octubre. Ariana y su abuela Miriam desaparecieron el lunes 19 cuando salieron de su domicilio para realizar labores del campo en la ranchería Ribera Tanchichal.
La mujer fue localizada primero, el miércoles 21, y la menor el viernes 23. Ambos casos generaron indignación entre habitantes del municipio al conocerse el informe de la FGE respecto a la brutalidad del ataque.
Tras los hallazgos, pobladores causaron daños en el edificio del ayuntamiento. Posteriormente, cuando se informó sobre la detención de dos hombres presuntamente relacionados con los homicidios, un grupo de personas impidió que fueran trasladados a Tuxtla Gutiérrez para quedar a disposición de la Fiscalía General del Estado.
Los hombres fueron sacados de la unidad policial y agredidos por la multitud. Uno murió decapitado, mientras que el otro fue rescatado en estado grave.
Redias ha documentado que la violencia contra las infancias y adolescencias en Chiapas no se limita a las desapariciones, sino que comprende homicidios, feminicidios y delitos sexuales. A este escenario se suman los casos de violencia contra las mujeres registrados en la entidad, incluso en localidades comprendidas en las alertas por violencia de género, muestra de ello es que este año ya se han registrado 30 casos de feminicidio.










