Edén Gómez Bernal / Diario de Chiapas
El transporte público colectivo en la capital chiapaneca continúa siendo motivo de seria preocu-pación e indignación para los peatones y automovilistas que transitan a diario por sus avenidas.
En un reciente episodio registrado en Tuxtla Gutiérrez, se observó cómo la unidad con número económico 43-01, perteneciente a la Ruta 43 (con placas de circulación 413-684-B del estado de Chiapas), realizó el ascenso y descenso de pasajeros a mitad del arroyo vehicular y en medio de un denso congestionamiento vial.
La escena refleja un problema sistemático y cotidiano: la falta de respeto hacia las zonas fijas de parada y la cultura de la improvisación al conducir.
En las imágenes se aprecia a un pasajero descendiendo o abordando la unidad mientras la porte-zuela lateral permanece abierta entre hileras de vehículos en movimiento y en detención tem-poral.
Esta maniobra, realizada en carril central sin acercarse a la banqueta ni buscar un espacio seguro, expone directamente al usuario a sufrir un atropellamiento o provocar una colisión por alcance con otros automóviles particulares y taxis que transitan a pocos centímetros.
A pesar de que las unidades cuentan con la leyenda preventiva de “Paradas continuas”, esto no exime a los operadores del reglamento de tránsito ni de la responsabilidad civil y humana de salvaguardar la integridad de quienes hacen uso del servicio.
El constante desdén por los puntos autorizados no solo entorpece la circulación vial y causa cue-llos de botella en horas pico, sino que vulnera la seguridad vial ciudadana.
Ante esta situación reiterada, la ciudadanía hace un enérgico llamado a la Secretaría de Movilidad y Transporte del Estado de Chiapas para que intervenga de manera inmediata y rigurosa.










