Chiapas crece, pero la pobreza sigue siendo su mayor desafío

  • La economía chiapaneca creció 3.3% durante el segundo trimestre de 2026, superando el promedio nacional. La mejoría de su calificación crediticia y los proyectos de inversión representan señales alentadoras; sin embargo, casi seis de cada diez chiapanecos permanecen en situación de pobreza laboral

Dr. Jorge Antonio Orozco Zuart/Lic. Y C.P. Andrés Antonio Orozco Velasco

Chiapas comienza a mostrar señales favorables en su desempeño económico. Durante el segundo trimestre de 2026, la actividad económica estatal registró un crecimiento anual de 3.3%, superior al promedio nacional de 1.9%, ubicándose en el noveno lugar entre las 32 entidades federativas, de acuerdo con las cifras reportadas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Este resultado coloca a Chiapas entre las diez entidades con mayor crecimiento económico del país y abre una interrogante fundamental: ¿estamos frente al inicio de una transformación económica o simplemente ante una recuperación que todavía no logra modificar las condiciones de vida de la mayoría de los chiapanecos?

Para responder, es necesario revisar el comportamiento económico de las dos administraciones estatales más recientes: la de Rutilio Escandón Cadenas, correspondiente al periodo 2018–2024, y la de Eduardo Ramírez Aguilar, iniciada en diciembre de 2024.

EL CRECIMIENTO ECONÓMICO DE CHIAPAS ENTRE 2019 Y 2024

Durante los seis años comprendidos entre 2019 y 2024, la economía chiapaneca registró variaciones importantes.

En 2019, el crecimiento fue negativo, de -1.3%; en 2020, la economía se contrajo 3.3%, principalmente en el contexto de la pandemia de COVID-19. Posteriormente, se registró una recuperación de 4.9% en 2021 y 5.9% en 2022, seguida de un crecimiento de 1.4% en 2023 y 2.7% en 2024. El promedio aritmético de crecimiento durante esos seis años fue de aproximadamente 1.72% anual.

Este resultado permite identificar una economía con periodos de contracción y recuperación, pero sin evidencia suficiente para afirmar que se produjo una transformación estructural capaz de superar sus rezagos históricos.

Debe reconocerse, además, que la pandemia representó una circunstancia extraordinaria que afectó tanto a Chiapas como al resto del país.

EDUARDO RAMÍREZ: CRECIMIENTO Y MEJORÍA FINANCIERA

Durante la administración de Eduardo Ramírez Aguilar, la economía estatal presenta indicadores que merecen atención.

En el primer semestre de 2026, la actividad económica chiapaneca registró un crecimiento anual acumulado de 2.7%, mientras que en el segundo trimestre alcanzó 3.3%.

Las actividades primarias, relacionadas con la agricultura, ganadería y pesca, crecieron 2.8%; las secundarias, que incluyen industria y construcción, aumentaron 3.6%; y las terciarias, correspondientes al comercio y los servicios, registraron un crecimiento de 3.3%.

Estos resultados muestran dinamismo en los tres grandes sectores económicos.

A ello se suma un acontecimiento financiero relevante: en octubre de 2026, standard & poor’s elevó la calificación crediticia de Chiapas DE MXA+ A MXAA-, con perspectiva estable.

Esta mejoría representa una evaluación más favorable de la capacidad financiera del gobierno estatal y puede contribuir a fortalecer la confianza de los inversionistas.

TAPACHULA Y LA OPORTUNIDAD DE INDUSTRIALIZAR CHIAPAS

Uno de los proyectos económicos más relevantes es el desarrollo de los polos industriales de Tapachula I y Tapachula II, con superficies anunciadas de 263 y 149 hectáreas, respectivamente.

Las proyecciones contemplan inversiones por aproximadamente 930 millones de dólares y la posible generación de 6,630 empleos.

Estos proyectos podrían contribuir a transformar la estructura productiva de la región del Soconusco, particularmente mediante actividades industriales, logísticas y de comercio internacional. CHINA INVIERTE EN EL SOCONUSCO.

Chiapas posee ventajas geográficas importantes: su frontera con Centroamérica, su producción agropecuaria, su ubicación estratégica y su conexión con mercados nacionales e internacionales.

La producción de café, plátano, mango, rambután y palma de aceite representa una oportunidad para desarrollar cadenas de valor que permitan transformar materias primas en productos industrializados.

No obstante, debe hacerse una precisión fundamental: los 930 millones de dólares corresponden a inversiones anunciadas o proyectadas, no necesariamente a recursos ya ejercidos. De igual manera, los 6,630 empleos representan una expectativa que deberá comprobarse conforme se materialicen los proyectos.

LA PARADOJA CHIAPANECA: CRECIMIENTO ECONÓMICO Y POBREZA LABORAL

El problema más importante de Chiapas continúa siendo la desigualdad entre el crecimiento económico y las condiciones de vida de su población.

Durante el segundo trimestre de 2026, la pobreza laboral en Chiapas se situó alrededor de 59.85%, mientras que el promedio nacional fue de 31.88%.

Esto significa que aproximadamente seis de cada diez habitantes del estado viven en hogares cuyo ingreso laboral resulta insuficiente para adquirir la canasta alimentaria de todos sus integrantes.

Al mismo tiempo, el ingreso laboral real per cápita registró un incremento anual de 8.01%, alcanzando aproximadamente 1,826 pesos mensuales.

Estos datos muestran dos realidades que deben analizarse conjuntamente.

Por una parte, existen señales de recuperación del poder adquisitivo; por otra, una proporción extraordinariamente elevada de la población continúa enfrentando insuficiencia de ingresos laborales.

El verdadero problema de Chiapas no consiste solamente en cuánto crece su economía, sino en cómo se distribuyen los beneficios de ese crecimiento.

EL EMPLEO FORMAL: LA PRUEBA DE LA TRANSFORMACIÓN ECONÓMICA

Otro indicador fundamental es la generación de empleos registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social.

En septiembre de 2024, Chiapas registró aproximadamente 266,609 puestos de trabajo formales. Para agosto de 2026, la cifra alcanzó 267,024 puestos, superando ligeramente aquel registro.

La diferencia es de apenas 415 empleos, equivalente a un incremento aproximado de 0.16%.

Aunque durante el último año se observaron avances en la generación de empleo, la comparación con el máximo registrado en 2024 demuestra que todavía existe un desafío considerable.

El crecimiento económico debe traducirse en nuevas empresas, empleos con seguridad social, salarios competitivos y oportunidades para los jóvenes.

De otra manera, puede aumentar la producción estatal sin que se modifique sustancialmente la situación económica de la población.

¿QUÉ ADMINISTRACIÓN HA OBTENIDO MEJORES RESULTADOS?

La comparación entre los gobiernos de Rutilio Escandón y Eduardo Ramírez exige objetividad y rigor estadístico.

Durante el periodo 2019–2024, Chiapas registró un crecimiento económico promedio aritmético de 1.72% anual.

En el segundo trimestre de 2026, la actividad económica creció 3.3%, superando tanto aquel promedio como el crecimiento nacional del mismo trimestre.

Sin embargo, no sería metodológicamente correcto concluir, únicamente con estos datos, que una administración ha sido económicamente superior a la otra.

El promedio de seis años del PIB estatal no es directamente equivalente a la variación de un trimestre del Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal.

También es necesario considerar las inversiones federales, las condiciones económicas internacionales, el comportamiento del consumo privado, la inflación, las remesas y los efectos de las políticas públicas.

La administración de Eduardo Ramírez muestra avances favorables en crecimiento reciente y calificación crediticia, pero aún deberá demostrar que estos resultados pueden mantenerse y convertirse en bienestar social.

EL VERDADERO RETO: PASAR DEL CRECIMIENTO AL DESARROLLO

Chiapas necesita superar una economía caracterizada por la limitada industrialización, la informalidad laboral, los bajos salarios y la dependencia de actividades de escaso valor agregado.

Para conseguirlo, resulta indispensable impulsar la transformación industrial de la producción agropecuaria, atraer inversión privada, fortalecer la infraestructura, promover empresas competitivas y ampliar las oportunidades de empleo formal.

También es necesario evaluar la eficiencia del gasto público y determinar cuánto de la inversión gubernamental se convierte efectivamente en infraestructura productiva y crecimiento económico.

Los presupuestos públicos deben analizarse no solamente por sus montos autorizados, sino por los recursos ejercidos y los resultados obtenidos.

El desarrollo económico exige continuidad institucional, transparencia, seguridad jurídica y políticas públicas cuyos resultados puedan medirse.

Conclusión: Chiapas crece, pero todavía no prospera como debería

Los indicadores económicos de 2026 ofrecen motivos para un optimismo prudente.

Chiapas crece por encima del promedio nacional, mejora su calificación crediticia y cuenta con proyectos industriales que podrían transformar su economía regional. (SOCONUSCO)

Pero estas señales positivas contrastan con una realidad que no puede ignorarse: casi seis de cada diez chiapanecos continúan en pobreza laboral.

La historia económica del estado demuestra que el crecimiento, por sí mismo, no garantiza mejores condiciones de vida.

Por ello, el éxito de cualquier administración no debe medirse exclusivamente por las cifras del PIB, las calificaciones financieras o los anuncios de inversión.

Debe evaluarse por la cantidad de empleos dignos que genera, los salarios reales que reciben los trabajadores, las empresas que se establecen y las familias que logran superar la pobreza.

Chiapas no necesita solamente crecer más; necesita que ese crecimiento llegue al bolsillo de sus habitantes.

Ese será el verdadero parámetro para juzgar los resultados económicos de la actual administración y determinar si el estado está construyendo una transformación duradera.

Fuentes de referencia: INEGI, Producto Interno Bruto por Entidad Federativa e Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal; CEIEG Chiapas; registros de empleo formal del IMSS; estadísticas de pobreza laboral; Standard & Poor’s; y análisis comparativo Economía Chiapas 2, octubre de 2026.

NOTA EDITORIAL: Las cifras del segundo trimestre de 2026, la posición nacional y los indicadores laborales citados deben cotejarse con sus publicaciones oficiales antes de la difusión definitiva. Las comparaciones entre administraciones son descriptivas y no constituyen una estimación causal de sus políticas públicas.

*DR. EN DERECHOS HUMANOS, JUICIOS ORALES, CRIMINALÍSTICA Y CRIMINOLOGÍA, DERECHO FISCAL, DERECHO PÚBLICO, ADMINISTRACIÓN PÚBLICA Y CIENCIAS POLÍTICAS, ** LIC. EN DERECHO Y CONTADOR PÚBLICO CON PROMEDIO DE EXCELENCIA RECONOCIDO A NIVEL NACIONAL POR EL CENEVAL.

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