Las urnas, las instituciones y la identidad

Juan Carlos Gómez Aranda *

Ayer se celebró en Estados Unidos la jornada electoral de medio término en la que se renovaron las 435 curules de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 escaños del Senado. También se eligieron 36 gubernaturas y congresos estatales. El presidente Trump llegó a esta cita electoral con bajos niveles de aprobación y ante la posibilidad de que su partido pierda el control de una o ambas cámaras del Congreso.

Ante este escenario, Trump ha dejado entrever su estrategia si los demócratas recuperan el control legislativo, podría recurrir al veto presidencial para bloquear sus iniciativas y obligarlos a negociar. También ha ofrecido un pago de cinco mil dólares a los estadounidenses si los republicanos conservan el control del Congreso.

El diario The New York Times reportó el lunes pasado que los resultados del voto anticipado -presencial y por correo- mostraba señales de una mayor movilización demócrata. Las encuestas también mostraban a los republicanos con desventaja para la Cámara de Representantes, mientras que en el Senado se esperaba una competencia más cerrada. Sin embargo, conviene tener presente que las preferencias pueden cambiar en el último momento. En 2026 Trump derrotó Hilary Clinton en el Colegio Electoral, pese a que ella obtuvo más votos populares; en 2023, Javier Milei pasó de quedar detrás de Sergio Massa en la primera vuelta a ganar ampliamente la segunda y recientemente, en Brasil Lula le dio la vuelta y ganó la segunda vuelta a Bolsonaro.

La disputa por el Congreso es importante porque cambia el equilibrio entre los poderes Ejecutivo y Legislativo. Una mayoría opositora tiene capacidad de bloquear iniciativas, condicionar presupuestos o intensificar investigaciones sobre decisiones del Ejecutivo. En el terreno político las elecciones intermedias también funcionan como una evaluación ciudadana del gobierno y pueden aplicar voto de castigo.

Estas elecciones no son solo un asunto interno de los Estados Unidos. Para México puede tener repercusiones en los temas más complejos de la agenda bilateral: comercio, seguridad y migración. Habrá que analizar si un eventual giro en la composición del Congreso abre condiciones distintas para nuestro país. En cualquier escenario el desafío es mantener la cooperación sin claudicar en la defensa de la soberanía.

Mientras tanto, en México estamos a siete meses de las elecciones intermedias de 2027, una de las jornadas electorales más amplia y compleja de nuestra historia. Se renovarán 500 diputaciones federales, 17 gubernaturas, congresos locales en 31 entidades y ayuntamientos en 30 estados. Desafortunadamente el proceso se desarrolla en medio de cuestionamientos al árbitro electoral por presuntas irregularidades en contrataciones y adquisiciones.

La credibilidad del INE es fundamental para la democracia mexicana. Por ello, el proceso de renovación de la presidencia de su Consejo General debe conducirse con transparencia y el mayor consenso posible. No basta con organizar elecciones; es indispensable que los ciudadanos confíen en las instituciones responsables de garantizar legalidad y certeza de los resultados.

En Chiapas, mientras tanto, se fortalece una visión humanista del gobierno que también pone atención al rescate de las tradiciones y patrimonio cultural

El gobernador Eduardo Ramírez impulsa acciones para recuperar y preservar el patrimonio cultural tangible e intangible de la entidad. Destacan la rehabilitación de recintos culturales y casas de la cultura, desarrollo de programas artísticos en los municipios, el apoyo a festivales y carnavales ancestrales en diferentes regiones, así como el rescate, clasificación y preservación de los archivos históricos.

De manera especial, el gobierno estatal impulsa la gran cruzada cultural y educativa que representa el programa de alfabetización Chiapas Puede. A ello se suma el fortalecimiento de las tradiciones y costumbres mediante el concepto de Chiapanequidad, que busca reconocer y dar valor a aquello que identifica a la sociedad.

Fortalecer la identidad cultural y preservar las tradiciones no significa solamente conservar el pasado, sino construir convivencia, sentido de pertenencia y cohesión social. Porque la paz no se construye únicamente con seguridad, obras y programas sociales; también se construye con educación, cultura y reconocimiento de nuestras raíces.

Un pueblo que conoce su historia y se siente orgulloso de su pertenencia tiene mayores razones para cuidar su presente y construir su futuro.

*Coordinador de Asesores del Gobernador de Chiapas y de Proyectos Estratégicos.

X: @JCGomezAranda

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