México ha tenido grandes exponentes en una disciplina física y mental

Agencias/Diario de Chiapas

Correr largas distancias no significa solamente resistir. El atletismo de fondo es una especialidad que combina capacidad aeróbica, fuerza, velocidad, técnica y estrategia para mantener un ritmo eficiente durante un esfuerzo prolongado.

Detrás de cada kilómetro existe una preparación integral en la que cuerpo y mente deben trabajar en conjunto.

Para Juan Luis Barrios, referente del atletismo mexicano y dos veces olímpico, esta especialidad del atletismo requiere de mucha técnica y resistencia: “El atletismo de fondo comprende las pruebas de carrera en las que la resistencia y la capacidad de sostener un esfuerzo durante un periodo prolongado son determinantes”.

“Las pruebas de fondo en pista son los 5,000 y 10,000 metros, mientras que en ruta destacan el medio maratón y el maratón; también forman parte de esta especialidad el campo traviesa y las carreras de montaña”.

Sin embargo, la distancia no es el único elemento que define a un fondista, ya que la eficiencia del movimiento, la capacidad aeróbica, la economía de carrera y la administración del esfuerzo son factores fundamentales para alcanzar un buen rendimiento: “La resistencia aeróbica es fundamental, pero sería un error pensar que un fondista solamente necesita resistencia. Un corredor de fondo también necesita velocidad, fuerza, potencia, coordinación y una buena economía de carrera. En el alto rendimiento, una de las grandes diferencias está en la capacidad de correr rápido utilizando la menor cantidad posible de energía”, comparte Juan Luis Barrios.

Aunque suelen relacionarse, el medio fondo y el fondo tienen características particulares. El primero comprende principalmente las pruebas de 800 y 1,500 metros, además de la milla, donde la velocidad, la potencia aeróbica, la capacidad anaeróbica y la táctica tienen un papel determinante.

En los 5,000 y 10,000 metros adquiere mayor protagonismo la resistencia aeróbica, sin dejar de lado la velocidad y la capacidad de responder a los cambios de ritmo.

En el medio maratón y el maratón también cobran relevancia la disponibilidad energética, la hidratación y la resistencia muscular.

“Personalmente, creo que uno de los errores más comunes es considerar que, conforme aumenta la distancia, la velocidad deja de ser importante. Un fondista no deja de necesitar velocidad; necesita desarrollar la capacidad de sostenerla durante más tiempo. Y esa es una diferencia fundamental”, explica.

El atletismo de fondo demanda meses e incluso años de preparación para competir en pruebas que pueden definirse en cuestión de minutos. Por ello, la paciencia, la disciplina y la fortaleza mental son tan importantes como las capacidades físicas: “Creo que lo más especial del fondo es que te enfrenta constantemente contigo mismo. Es un deporte que exige muchísimo tiempo de preparación para momentos competitivos que, en ocasiones, duran apenas unos minutos. Durante mi carrera aprendí que el talento puede llevarte a competir, pero es la continuidad del trabajo la que verdaderamente te permite mantenerte en el alto rendimiento”.

Para Juan Luis Barrios, el atletismo ha significado mucho más que competir y representar a México en escenarios internacionales. Sus primeros pasos comenzaron durante la infancia, cuando acompañaba a su padre a correr, sin imaginar que aquella actividad se convertiría en el eje de su vida: “El atletismo me permitió conocer el mundo, representar a mi país, competir en Juegos Olímpicos y compartir escenarios con algunos de los mejores corredores de la historia. Pero con los años he entendido que lo más valioso no fueron necesariamente las medallas, las marcas o los resultados. Fue todo lo que ocurrió mientras intentaba conseguirlos”.

Su experiencia le ha enseñado a enfrentar las derrotas, superar lesiones y comprender que el éxito deportivo no depende únicamente de los resultados.

“El atletismo me dio mucho más que una carrera deportiva, me dio una forma de vivir, de pensar y de enfrentar las dificultades, y quizá lo más importante es que todavía tengo cosas que aprender de él”.

Porque en el atletismo de fondo cada kilómetro cuenta, pero lo que realmente construye a un corredor es todo lo que hay detrás de cada zancada.

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