Mirar un eclipse solar nunca es tan sencillo, de hecho, es la mejor receta para fastidiarnos la vista de forma temporal o permanente.
¿Por qué? La concentración de intensidad de los rayos ultravioleta o infrarrojos que provienen del Sol pueden dañar o incluso destruir las células de la retina. Y sin esas células, no hay información visual que llevar al cerebro. | Con información de Xataca
Ilustración: Marco Antonio Montero Ovando
📲 www.diariodechiapas.com










