La educación como rehén de la CNTE

•          Un sector del magisterio retoma a partir de hoy las movilizaciones y amenaza incluso con impedir el arranque del próximo ciclo escolar

Cinthia Ruiz / Edén Gómez / Karla García / Marco Alvarado / Diseño: Luis Méndez / Fotos: Erick Bustillos / Diario de Chiapas

Isael González Vázquez, secretario general de la Sección VII del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, adherido a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE-CNTE), confirmó el inicio de una huelga nacional a partir de este lunes 1 de junio.

Con esta medida, un sector del magisterio retoma las movilizaciones callejeras y amenaza incluso con impedir el arranque del próximo ciclo escolar.

No se trata de movilizaciones enfocadas en la mejora pedagógica; las demandas no guardan relación con los contenidos escolares, los procesos de enseñanza o la actualización docente frente a las exigencias de la escuela moderna.

La dirigencia de la CNTE ha supeditado el regreso a las aulas a una agenda gremial y política, centrada en la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y de la Reforma Educativa.

Para presionar por estos acuerdos, el sindicato tiene programado instalar plantones indefinidos tanto en los espacios públicos de la Ciudad de México como en la capital chiapaneca.

Este nuevo paro de labores impacta directamente al estado que, históricamente registra los peores índices de aprovechamiento educativo del país, arrastrando severas desigualdades y un marcado rezago en oportunidades laborales.

En este contexto, diversos sectores de la sociedad civil cuestionan que la Coordinadora anteponga sus intereses laborales al derecho constitucional a la educación de la niñez y juventud, bajo una premisa que hoy se percibe contradictoria: “educación al servicio del pueblo”.

Alerta en el sector productivo

Los líderes de la Coparmex, Canacintra y Canaco Tuxtla coincidieron en que, si bien respetan el derecho constitucional a la manifestación, es urgente que las autoridades y el magisterio privilegien el diálogo directo para evitar pérdidas económicas severas que terminen asfixiando la movilidad y la operación comercial.

Edgar Axel Benítez Aguilar, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Chiapas, advirtió que el impacto principal se concentrará en el centro de Tuxtla Gutiérrez.

La reducción del flujo vehicular y peatonal daña de forma inmediata a los micro, pequeños y medianos comercios que dependen estrictamente de las ventas del día para sobrevivir.

Por su parte, Francisco Lazos Morales, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), extendió la preocupación hacia el sector industrial y de distribución.

Lazos Morales explicó que los bloqueos carreteros y de vialidades clave complican el traslado de mercancías en las distintas regiones del estado, lo que genera sobrecostos y pone en riesgo los productos perecederos, agravando la ya de por sí compleja situación económica que viven las empresas y los trabajadores chiapanecos.

Miguel Blas Gutiérrez, dirigente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco Servytur), enfatizó que el comercio organizado apuesta firmemente por las vías de la negociación antes que por acciones drásticas que deriven en cierres de calles.

Los líderes empresariales reiteraron que estas protestas golpean de forma desproporcionada a los ciudadanos que dependen del comercio informal y del transporte público para llevar el sustento diario a sus hogares.

La perspectiva en aula

Dentro del sector educativo también existen voces de preocupación. Greysi León, docente de la Escuela Preparatoria Número 7 del Estado, señaló en entrevista que la alteración del calendario escolar rompe de tajo con la planeación de los maestros, quienes además del horario de clase invierten tiempo considerable de trabajo en sus hogares.

La académica explicó que desde el inicio del periodo se establecen las progresiones, actividades y criterios de evaluación para que los alumnos conozcan sus responsabilidades.

Detalló que actualmente se encuentran en una fase de rescate académico para contener la deserción y abatir los altos índices de reprobación, por lo que un freno imprevisto desestabiliza el aprendizaje.

Si bien León reconoció el daño histórico que causan estos paros, confió en que las tecnologías de la información sirvan en esta ocasión como un paliativo para dar continuidad al acompañamiento de los estudiantes.

Por otro lado, el sector del transporte formal ha manifestado su expectativa de que las mesas de diálogo rindan  frutos antes de que la parálisis afecte las vías generales de comunicación.

Arturo García Miranda, gerente de Mobility ADO, delegó la responsabilidad de la solución al Gobierno del Estado y a los líderes magisteriales, manifestando su voto de confianza hacia un entendimiento pacífico.

No obstante, admitió que cualquier cierre de carreteras troncales impactará de manera fulminante la dinámica comercial, el traslado de habitantes locales y la llegada del turismo a la región.

Tibieza legislativa

En el Congreso del Estado de Chiapas, la postura de las fuerzas políticas se percibe cautelosa e institucional, a pesar de la gravedad que reviste un ciclo escolar deficiente para una entidad rezagada.

Silvia Argüello, presidenta de la Comisión de Educación de la 69° Legislatura local, se limitó a señalar que las decisiones del paro competen al ámbito estrictamente sindical, haciendo únicamente un llamado general a los docentes para “no olvidar que los estudiantes son la base primordial de la nación” y externando su confianza en un pronto retorno a los salones.

A su vez, Alejandra Gómez, presidenta de la Mesa Directiva del Poder Legislativo, recordó que el Estado mexicano ha mostrado una apertura al diálogo que resultó insuficiente ante las demandas gremiales.

Mencionó que incluso el Gobierno Federal abrió canales directos de atención, pero acusó que la cúpula sindical persigue fines ajenos a los educativos, lo que los llevó a ratificar la huelga a pesar del abanico de soluciones institucionales que se les ofrecieron a nivel local.

La gran interrogante que queda en el aire es la duración real de este paro de labores y si detrás de él operan intereses de agitación política con miras a eventos de alta exposición, o si responde a negociaciones de alta cúpula desconocidas para las bases magisteriales.

Hasta la fecha, sigue sin esclarecerse cómo se recuperan los días perdidos de clase.

Mientras la CNTE suma motivos anuales para suspender labores, la realidad es que sus demandas distan de preparar a las nuevas generaciones para un entorno tecnológico y globalizado, dejando a Chiapas estancado en el fondo de las evaluaciones educativas del país.

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