Jorge Éver González Domínguez
Chiapa de Corzo, Chiapas
Las chuntá, son comparsas donde hombres vestidos de mujeres, llevan sobre sus cabezas canastillas de víveres para ser repartidos. Es un vocablo en lengua Soctón o Chiapaneca, que significa servidumbre o sirvienta, se pronuncia chuntá y el vocablo está en plural, por eso es incorrecto decir ‘chuntaes’ al referirse al conjunto de estos personajes que representan la leyenda de doña María de Angulo. Su misión era repartir víveres.
Otra versión es la leyenda que cuentan los abuelos referente al indígena Soctón, que no se dejó someter por los conquistadores y disfrazado de mujer a manera de sirviente, salía del pueblo -aparentando hacer labores cotidianas- para reunirse con otros indígenas, organizarse en combate contra los españoles y no ser esclavizados.
Estas leyendas se han incrustado en las festividades de la Fiesta Grande, que celebra a San Antonio Abad, el Señor del Esquipulas y San Sebastián Mártir, en las ermitas y casas particulares.
Quienes salen de chuntá, son hombres disfrazados de mujer con ropa a la usanza, recorren las calles del pueblo por las capillas principales en noches bañadas con música tradicional donde gritan, saludan y bailan.
Para ser chuntá se requiere un corazón lleno de amor y pasión por esta tradición; vestirse de chuntá trasciende el vestido de mujer, el maquillaje y la peluca: es una manera de enraizarse con la sangre Soctón, cada vez que se camina con las trenzas siguiendo un tambor en el corazón de la noche.
Se ha venido acomodando “las pandillas” de chuntá en la Fiesta Grande de enero y así el día 8 que inicia la fiesta, a partir de las nueve de la noche comienza el recorrido por las principales calles: miles de hombres vestidos de mujer anunciando la Fiesta Grande; se les unen mujeres y niños, con el tambor encendido alegran más que un pueblo, reviven un recuerdo, van tejiendo una tradición en la organza de los años.
Durante un año se espera la salida de los chuntá, cada día de la fiesta van saliendo diversos grupos hasta llegar el día veintidós: delante de los carros alegóricos se reúnen todas las “pandillas” y hacen una fiesta de colores.
Las “pandillas” son comparsas que salen principalmente en las noches e identificadas en los barrios y cada una de ellas tiene su propio organizador.
Hay grupos reconocidos como: Miki, representado por don Tomás Nigenda; El Changuti, de Julio César Toledo Velázquez; Tia Tey, de doña Esther Noriega; Los pollos, de Ricardo Hernández Ramírez; ATM, de Rigoberto Escobar (nieto del fundador Mario Escobar); Amigos del Jerry, de Gerardo Madrigal; La licenciada, de Joel Berselay López Nangullasmú, y le siguen la Magia de las Chuntá, Los primos, Doña Ramona, Miguelito, Manuelito, entre otros más.
Este año 2021, el corazón se resiste a creer que todo el entusiasmo y algarabía se hayan quedado guardados en un deseo oprimido y se torne el alma triste al unísono de una nota musical que se desgarra en un tambor que no sonó.










