¡Se sobreentiende! Fallecieron 2,031,700 seres humano.
¿Por qué mueren tantos médicos? ¡Más de seis al día en México!
No se debería repetir la pregunta, se sabe que poseen daño orgánico, sobreexposición viral, les fallaron las medidas higiénicas.
En algún momento se descuidarán y no tomaron antiinflamatorios y anticoagulantes.
Que no es conveniente adelantarse. ¡Por confiados, ya no están!
Múltiples muertos conocidos dan fehaciencia.
No se realizó o se rebasó. Es certeza que hay daño orgánico previo.
Morir es una muestra de la falta de cuidado y medicamentos. ¿Por qué extrañarse de lo lógico?
La conservación de la vida fue, es y será: individual.
Se hizo aparente el conflicto permanente.
La única certeza es que morirás y no serás eterno. La temporalidad le confiere singularidad a cada instante.
Al saber que la muerte invisible está constituida por un virus que necesita para duplicarse de una célula, siendo la única unidad que permite permanecer vivo. ¡El virus SARS Cov2 destruye a la vida! Desapareció un familiar, amigo o conocido.
Haciendo palpable lo que siempre sabes: en este día, estando aparentemente sano, puedes dejar de vivir. El contacto humano adquirió una dimensión nunca antes vista, cuando a diario deberíamos saber cuántos nacieron y cuántos fenecieron, la cantidad de alimentos existentes y su distribución, cuál es el grado de equidad y empatía mundial.
En cambio, se desperdicia en saber chismes y cosas inexistentes.
En algún momento de la vida, falla el cuidado o la higiene. ¡Enfermas y pereces!
Llegamos a casi 137 mil muertos reconocidos en México, a consecuencia Covid-19; casi 1.97 millones de muertos en el mundo y 91.8 millones de casos. La población mundial es de 7,838,799,756 seres humanos. ¡Aún no desaparecerá! Nacieron el miércoles 13 de enero de 2021: 233,566.










