“La libertad, cuando empieza a echar raíces, es una planta de rápido crecimiento” George Washington

Reflexiones

Fernando Álvarez Simán

La libertad, cuando empieza a echar raíces, es una planta de rápido crecimiento”

George Washington

Es casi ya un hecho consumado. La próxima semana termina la era Donald Trump en la Casa Blanca y comienza la administración del hoy todavía presidente electo Joe Biden. Estados Unidos dejó atrás el fatídico día que le dio la vuelta al mundo y puso en peligro su democracia cuando ciudadanos furiosos alentados por el presidente Trump asaltaron el Capitolio para impedir el reconocimiento oficial de Biden.

La constitución de los Estados Unidos exige que los mandatos del presidente y el vicepresidente en funciones, en este caso Donald Trump y Mike Pence, respectivamente, finalicen al mediodía del día 20 de enero. Pero este año, la ceremonia de toma de posesión será especial primero porque el presidente Donald Trump ha anunciado que no asistirá a la ceremonia y porque esta se transmitirá por televisión y redes sociales gubernamentales con escaso público presente debido a la pandemia.

El comité de inauguración presidencial ha planeado un “memorial Covid” a nivel nacional el día anterior, instando a las ciudades americanas a iluminar sus edificios y tocar las campanas de las iglesias este martes 19 de enero en un “momento nacional de unidad y recuerdo” con respecto a las víctimas del virus.

Pasada la crisis política de la toma del Capitolio, el presidente electo Joe Biden llegará a la Casa Blanca de Washington con una ambiciosa agenda económica. Biden desea que el Congreso le apruebe un proyecto de ley de alivio económico del Coronavirus por un orden los 1.9 billones de dólares.

Tan solo en diciembre, Estados Unidos perdió 140 mil empleos. Ese paquete que estará a consideración del Congreso americano tendría como prioridad aumentar el seguro contra el desempleo y subsidiar las empresas y comercios pequeños. Incluso, Biden plantea que una segunda etapa tendría que ser el fortalecimiento de la inversión en infraestructura, impulsar los empleos en industrias y servicios de energía limpia y ampliar el sistema de salud. Uno de los objetivos es aumentar el salario mínimo a 15 dólares la hora.

El presidente electo insiste: “la historia es simple; si no actuamos ahora, las cosas empeorarán y será más difícil salir del hoyo más adelante, así que tenemos que invertir ahora”. Biden quiere que los americanos sepan que su principal prioridad económica es abordar la pandemia del coronavirus y sus consecuencias, porque está seguro que estas se sentirán en el largo plazo.

Biden ha sido extremadamente cuidadoso en decir con claridad que esos programas tendrán que compensarse con aumentos de impuestos. En ese sentido el programa económico contra el Coronavirus será catalogado como “gasto de emergencia” y se sumará al déficit nacional.

El costo final del proyecto de ley podría ser un elemento de discordia con la bancada republicana en el Capitolio y, Biden al final de cuentas termine aprobándolo solo con los votos demócratas. El control demócrata de la Cámara y el Senado le permitiría lograrlo, pero el margen de la mayoría es estrecho. Por lo tanto, si Biden puede aprobar su iniciativa, será una prueba de que posee destreza política.

Biden también ha pedido gastos federales para reparar y actualizar la infraestructura, reparando carreteras, puentes y la red eléctrica del país, lo que puede estimular el crecimiento del empleo. Ese esfuerzo probablemente iría acompañado de un impulso ambiental para alentar el alejamiento de las fuentes de energía estadounidenses de los combustibles fósiles. Biden ha dicho que Estados Unidos puede tener emisiones cero para 2050.

América unida

La toma de posesión de Joe Biden como presidente de los Estados Unidos se ha convertido en un momento clave en la historia de la democracia estadounidense. Tras la indignación de la toma del Congreso la semana pasada por partidarios de Donald Trump, al menos 10 mil miembros de la guardia nacional serán desplegados en Washington este fin de semana.

El Comité encargado de la logística para la ceremonia de posesión presidencial anunció que el tema de la toma de posesión de Joe Biden será “América Unida”. El lema para el comité refleja el “comienzo de un nuevo viaje nacional que restaura el alma de Estados Unidos, une al país y crea un camino hacia un futuro más brillante”.

En el comunicado oficial, el comité también señala que las divisiones políticas entre los ciudadanos americanos buscan “continuar poniendo a prueba la fuerza de nuestra democracia”. Por lo que el momento exige una reflexión seria y la consolidación de “nuestra determinación nacional”. También es un momento de esperanza, dijo el comité en el comunicado.

Siendo ya presidente en funciones, Biden y su esposa tendrán su primer acto oficial en el Cementerio Nacional de Arlington, donde junto con la vicepresidenta Kamala Harris, los expresidentes Barack Obama, George W Bush y Bill Clinton y sus respectivas parejas, depositarán una ofrenda floral en la “Tumba del Soldado Desconocido”.

El presidente Joe Biden y la vicepresidenta Kamala Harris instan a los estadounidenses a quedarse en casa y desde sus hogares ver cómo se desarrolla la toma de posesión; ya sea desde sus televisores o las pantallas digitales. Los mensajes del presidente y el vicepresidente siempre señalan que la crisis de salud pública que Estados Unidos y el mundo sufren, no tiene “precedentes”.

Después de la ceremonia de juramentación, Joe Biden pronunciará su discurso inaugural en la que expondrá su visión de vencer el virus y sus estrategias para reconstruir mejor y unir a Estados Unidos. Básicamente lo que ha trascendido del discurso de toma de posesión de Biden es el anuncio del plan financiero para sortear la crisis económica; y, el plan de vacunar a 100 millones de americanos durante los primeros 100 días de su presidencia.

Ante la emergencia de la pandemia, Biden le ha advertido al Congreso nacional que esté preparado para aprobar los recursos presupuestales que sean necesarios para que se pueda garantizar la vacunación universal. A los ciudadanos americanos les pide que sigan tomando las precauciones básicas; tales como usar el cubrebocas, evitar las reuniones y lavarse las manos con frecuencia.

La propuesta de una “Cumbre global por la Democracia”

Responder con prontitud a la emergencia nacional del Coronavirus, reactivar la economía nacional y restaurar la democracia, son los temas prioritarios nacionales de Joe Biden. Respecto a los temas internacionales, el todavía presidente electo ha fijado también su postura en diversos textos desde la página web de su campaña y que numerosos rotativos americanos han reproducido.

Biden en su diagnóstico dice que la administración de Trump ha menospreciado, socavado y, en algunos casos, abandonado a los aliados y socios estadounidenses. Sostiene que el presidente Trump abandonó a los profesionales de inteligencia, a los diplomáticos y las tropas americanas.

Afirma que ello ha envalentonado a los adversarios de Estados Unidos y malgastado la influencia americana para hacer frente a los desafíos de seguridad nacional desde Corea del Norte hasta Irán, desde Siria hasta Afganistán y Venezuela. Dice también que la administración de Trump ha lanzado guerras comerciales desacertadas, tanto contra amigos como contra enemigos de Estados Unidos y que ello perjudica a la clase media estadounidense.

Biden sostiene que los desafíos globales ya sea el cambio climático, la migración masiva, la disrupción tecnológica y las enfermedades infecciosas, se han vuelto más complejos. Pero mientras esos sucedes, el autoritarismo, el nacionalismo y el antiliberalismo avanzan y socaban la capacidad global para enfrentarlos colectivamente.

Biden indica que su presidencia tomará medidas inmediatas para renovar la democracia y las alianzas globales de Estados Unidos para asegurar su liderazgo mundial. Por lo que revertirá las medidas migratorias de la administración de Trump.

Por ello Biden propone que Estados Unidos organice y sea el anfitrión de una “Cumbre mundial por la democracia” durante su primer año de gobierno para realizar una agenda democrática común mundial que incluya a la sociedad civil internacional. Las ideas centrales son brindar transparencia al sistema financiero global, perseguir los paraísos fiscales ilícitos y además, definir una agenda mundial de lucha contra la corrupción, la defensa de la libertad de expresión, de combate contra el autoritarismo y la promoción de los derechos humanos.

La visión sobre China, el competidor global

Biden dice que China está jugando a largo plazo ampliando su alcance global, promoviendo su propio modelo político e invirtiendo en las tecnologías del futuro. Mientras eso sucede, insiste en que Trump ha aislado a Estados Unidos del mundo.

Por ello, Biden sostiene que Estados Unidos necesita dureza con China. Esto porque si China sigue aprovechando el aislamiento mundial de Estados Unidos, seguirá “robando” a los americanos su tecnología y la propiedad intelectual. Acusa que también China seguirá utilizando subsidios para dar a sus empresas estatales una ventaja injusta para dominar las tecnologías e industrias del futuro.

Para Biden la forma más efectiva de enfrentar a China es construyendo un frente unido de aliados y socios de Estados Unidos. Incluso para tratar temas globales conjuntamente con China, tales como el cambio climático, la no proliferación nuclear y la seguridad sanitaria mundial.

La justificación de Biden para enfrentar a China proviene de dos conclusiones: la primera es que, si no lo hace, algún otro país tomará el liderazgo mundial que hoy detenta Estados Unidos y ello no asegura que en el futuro, en el mundo se promuevan los valores que definen a Estados Unidos como las libertades y la democracia. Biden incluso sostiene que aún si nadie se opone a China, se produciría el caos mundial y ello tampoco es bueno para Estados Unidos.

Biden pide que quede claro que nunca dudará en proteger al pueblo estadounidense, incluso, cuando sea necesario, mediante el uso de la fuerza. Es el “Comandante en Jefe” del país y como tal, actuará. Por ello replanteará la actuación americana en los conflictos bélicos actuales privilegiando la vía diplomática.

El desafío que tiene por delante Joe Biden como nuevo presidente americano es vasto y complejo. Los problemas domésticos se incrementaron por la pandemia y los globales por la visión doméstica del presidente saliente. Consciente de ello, Biden se ha declarado “presidente de transición”. La complejidad actual indica que cuatro años de gobierno no serán suficientes para resolver los desafíos. Sin embargo, para los ciudadanos americanos, es un aliciente que los problemas se reconozcan y se intente resolverlos lo más rápidamente posible.

*Docente-Investigador de la Universidad Autónoma de Chiapas

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