Karla Gómez
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
El chiapaneco Miguel Valenzuela compuso “El son de la Orquídea”, canción que aborda la historia de Esther Noriega, patrona de las chuntá.
El tema refleja las vivencias de la “tía Tey”, conocida popularmente por los habitantes de Chiapa de Corzo, y por todos aquellos allegados a la tradición de la Fiesta Grande del pueblo mágico.
“El Son de la Orquídea” se acompaña de la voz de Miguel Valenzuela y de la soprano Gabriela Acosta. Asimismo, está hecho en seis octavos con diferentes instrumentos, como la jarana, la zampoña y la marimba.
Asimismo, el compositor dio a conocer que cuenta con un ritmo previo andino peruano, el cual, tiene relación con Chiapas.
Además, que la sonoridad va en similitud con los tambores de las Chuntá.
Miguel Valenzuela presentó este tema durante el marco del calendario de la Fiesta Grande de Chiapa de Corzo; pese a que se cancelaron las actividades tradicionales y costumbristas.
Esto, como una forma de que las Chuntá tuvieran presencia ante la pandemia del covid-19.
“Es para que no se pierda la tradición y continúe la pandilla de la tía Tey. Me inspira mucho la historia de la tía que ha dedicado alma, cuerpo y sentimiento a bailar. Este hubiera sido un año de fiesta, mi cuarto año como Chuntá”, añadió.
Por ello, presentó el videoclip, en donde participan algunos integrantes de la pandilla de chuntá de la tía Tey y las Comadritas. En el producto audiovisual, en donde se refleja parte de la fiesta y la algarabía que se vive durante la celebración, las Chuntá visitaron al Señor de Esquipulas, San Sebastián Mártir y la casa del Consagrado.
El compositor informó que el proceso para elaborar el tema surgió de una entrevista que le hizo a la patrona. Seis horas aproximadamente duraron charlando, “fue una plática que disfruté de corazón”. Por tanto, todas las vivencias, recuerdos y anhelos de la niñez, juventud y vida adulta de doña Esther fueron capturadas por el joven compositor de 23 años de edad. Esta propuesta que lleva el nombre de “Orquídea” —familia de plantas monocotiledóneas que se distinguen por la complejidad de sus flores y por sus interacciones ecológicas con los agentes polinizadores y con los hongos con los que forman micorrizas —, se debe a que son las favoritas de la patrona de los Chuntá, quien lleva reuniendo en su casa (un espacio inclusivo) a los danzantes más de dos décadas.
En tanto, el músico resaltó que, ella le decía: “aunque hoy le costara caminar, el baile le seguía encantando”. No obstante, puntualizó el joven compositor “ella vive la danza en su cuerpo carnal, en el baile, en sus fotografías, en el video y en la canción que presenta”.










