Dr. Jorge Alberto Rincón Acebo Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
En Chiapa de Corzo y Zinacantán, acuden a festejos. En Zinacantán hubo más de 1000 asistentes a un concierto, 100 tendrán una enfermedad severa y de estos de 30 a 90 serán graves o mortales.
“Los irresponsables y sus familiares son los que peor enfrentan los padecimientos y su muerte. Esperan un milagro, no valoran los servicios de salud ni a su personal. Satanizando al agredir al personal e instituciones”.
Dr. Agustín Medinilla Vázquez.
Pasemos al artículo.
¿Por qué no morir con dignidad? ¡Confiere tranquilidad!
¡Si no te cuidas, te enfermas! Alcanza la calma. Siempre lo has sabido: ¡morirás! ¿Por qué lamentarse? Al hacerlo, se cultiva la cobardía. Siempre queda la posibilidad de ejercer la muerte honorable. ¡Asumirla con dignidad! ¿Cómo? ¡Evitando dañar y ser dañado!
¡No! ¡No! ¡No! ¡El mundo no está perturbado! ¡El desquiciado es el humano! ¡Se autodestruye y se queja! ¡Lo ideal es fallecer sin lamentos! Es propio y único. ¡Insustituible! ¡Degrada lamentarse de tus actos! Si estás en contacto con humanos y no te desinfectas, es lógico: ¡enfermas!
Si estás en contacto con enfermos con cuadro clínico, recuerda: ¡es una Pandemia! ¡No pensarás en tifoidea, chikungunya, etc.! Recuerda: son cinco días sin síntomas. ¡Aún no gastes en laboratorio! ¡Serán aún negativos!
¡Inicia tratamiento!
Aíslate diez días. Así evitarás complicaciones y transmitirla, previniendo la inflamación autodestructiva y trombosis.
Es impostergable enseñar a la juventud que la vida es corta, frágil, las enfermedades destruyen.
Es inaplazable ocuparse de dar condiciones higiénicas al pueblo. Comprender que no hay mañana sustentable, con sobrepoblación.
Cada noticia alarmante, debe ir acompañada de enseñar la responsabilidad de procrear sin posibilidades para una vida digna.
¡No importa quién esté en el poder, ni dónde habites!
¡La problemática es mundial e insustituible!










