Los cuidados fueron rebasados

Dr. Jorge Alberto Rincón Acebo Tuxtla Gutiérrez, Chiapas

“¡Han partido médicos y personal de salud! Solo menciono a Pantaleón Gutiérrez, Cirujano Pediatra; por espacio, omito nombres del resto.

En memoria de mis compañeros caídos, aunque digan que murieron por poseer otras patologías.

‘¡Si es que se cuidaba!’. ‘iSi es médico y está expuesto a un ambiente con alta cantidad de coronavirus!’.

No hay forma de hacerlo: encerrado y con el equipo para cuidarse durante 8 horas, si se logra introducir un virus, se multiplica.

¿Quién no esté expuesto? ¡Cuando acuden a lugares a formar conglomerados!

Y dicen: ‘culpa del médico’, ‘es voluntad divina’, ‘¡médico que se descuida, se lo lleva el Covid!’.

¡Cuando se enfermó por la falta de cuidado de sus pacientes!

¡Deberían enseñar a morir desde la primaria!

¿Por qué se enferman los médicos? No están capacitados para conservar su salud.

¡Padecen todas las comorbilidades de la población mexicana!

Son analfabetos funcionales en higiene alimentaria.

Obreros de bata blanca que se creen de otra clase.

¡Humanos, finitos! ¡Nunca infinitos! ¡Destruyen sus cuerpos!

Como si no existiera la materia de tanatología, se cursa sin aplicarla.

¡No es extraterrestre, ni supra humano! Trabaja mañana tarde y noche. ¿Y los fines de semana? ¡También! ¿Será rico? ¡No lo es! ¡Le alcanza solo para cubrir necesidades! ¡Come lo que puede! ¡A deshoras! Alimentos hipercalóricos, así adquiere sobrepeso, enfermedades metabólicas y cardiocirculatorias. Realiza poco ejercicio, duerme cuando puede, creyéndose sobre humano. Cuando es humildemente finito, en tiempo y espacio.

Es bellísima poesía de hace dos centurias, cuando termine la epidemia, que se cuidarán y serán más humanos. No se aprendió, se olvidó enseñar. ¡Continuaron las guerras, la carencia de humanismo y de solidaridad! ¡Nadie recuerda las pandemias! ¡Y no saben cómo se cuidaban!

Se ignora que la polio se transmite por el agua, al igual que el cólera: se toma agua contaminada. ¡No se saben lavar las manos! Marchan hermanadas la historia de la medicina y la estupidez humana.

¡No se enseña en todas las currículas de ciencias de la salud mundial!

¿Acaso se ha aprendido? El humano es terco, no entiende.

Si falló en el cuidado, ¡no acuda a exigir que lo intuben! ¡Solo sédate!

Para que no sufras al partir, cede tu lugar a quien sí se cuidó o posee otras patologías aún curables.

Sin embargo, a pesar de la auto destructividad humana, habemos ilusos románticos utópicos, que continuamos enseñando.

¡Hasta la muerte!

Aunque hablemos al sordo y en el vacío.

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