La vida inútil de Pito Pérez y la economía mexicana

La vida inútil de Pito Pérez y la economía mexicana

Mtro. Esdras E. Cruz y Cruz

El escritor José Rubén Romero, en su novela La vida inútil de Pito Pérez, pintó el México postrevolucionario, plasmando cómo en 1938 se abría paso el desarrollo del capitalismo: critica acremente las injusticias que se multiplicaban por doquier, tiene críticas fuertes para la política y la religión, aprovecha para criticar a la gente con poder; los abusos, los desórdenes, los enriquecimientos, el hacer y deshacer y todo sin que les ocurriera nada; representa a las personas que pierden la ilusión y el sueño en la vida, sería bueno darle una leída a este libro ya que hoy en día parecieran estar presentes en muchos Pitos Pérez, solo como probadita les dejo algunas de sus célebres metáforas:

¡Libertad, igualdad, fraternidad! ¡que farsa más ridícula!; a la libertad la asesinan todos los que ejercen un mando; la igualdad la destruyen con el dinero y la fraternidad muere a manos de nuestro despiadado egoísmo. Hay va otra, desde mi punto de vista muy cruel y escatológica: -“Lego a la humanidad todo el caudal de mi amargura. Para los ricos, sedientos de oro, dejo la mierda de mi vida. Para los pobres, por cobardes, mi desprecio, porque no se alzan y lo toman todo en un arranque de suprema justicia”.

Cito la presente novela, porque a los más de 82 años de escrita esta obra, la situación social y económica del país es como la citada novela en comento. Es evidente que los pobres no han sido prioridad en los hechos pero si en los dichos, es inocultable en clase política lo poco exitosas que han sido sus propuestas, proyectos y planes de desarrollo económico para el bien de toda la población; falta educación, vivienda decorosa, servicios de salud, seguridad social y pública, empleos; las cifras son escandalosas, a grado tal que en México, dos de cada cinco personas son pobres, dos son más vulnerables por sus bajos ingresos y solo una no es ni pobre ni vulnerable; seis de cada 10 mexicanos carecen de seguridad social y esto, es importante nombrarlo, es el mayor estado de indefensión social; es decir no tienen ninguna protección sus beneficiarios o familias en caso de maternidad, enfermedad, invalidez, muerte, riesgos de trabajo y por supuesto, en caso de retiro.

Más del 58% de la población ocupada se encuentra en la informalidad, generándose precariedad laboral y bajos salarios que condicionan el acceso de los mexicanos a la seguridad social, cabe destacar que entre los estados con mayor porcentaje de población en pobreza se encuentran: Veracruz, con poco más de 5 millones; Chiapas, con 4.5 millones; Puebla, con 3.5 millones y Oaxaca con 2.9 millones de habitantes en pobreza, es fuerte rezago que México tiene en cuestión de seguridad social, es el reto mayor, pendiente en los últimos 50 años: 71.1% de mexicanos en condiciones sociales alarmantes.

México aun siendo el cuarto país con mayor desarrollo de América Latina tiene el salario similar al de las naciones más pobres, otro indicador negativo es la tasa de informalidad laboral, la cual inexplicablemente según análisis del Banco Interamericano de Desarrollo, siendo el cuarto país más rico de la región en cuanto a PIB per cápita, hay otros países más pobres que México y tienen salarios promedio superiores, y otros seis países, igualmente más pobres que México, con menor tasa de informalidad. El decrecimiento de 8.5% que tuvo la economía mexicana para el ejercicio anterior en el 2020, no es alentador.

Una economía que no crece por supuesto impacta fuertemente en el combate a la desigualdad y por supuesto hecha más abajo a la población de menores ingresos; la regla económica se cumplió: por cada punto que aumente el ingreso per cápita, se reduce un punto el índice de pobreza; lamentablemente el ingreso de México decayó en casi 9%, la población creció y por tanto la pobreza aumentó para el 2021.

El secretario de Hacienda, Arturo Herrera, prevé un crecimiento económico del PIB del 4.6% para el año 2021, aunque advierte que la economía mexicana solo crecerá si se contiene la pandemia de coronavirus, la pandemia no solo ha dejado miles de muertes, más de 158 mil personas a estos días, también hizo cambios en nuestra vida diaria, en la forma de trabajar, de relacionarnos, de encuentros sociales, provocó la mayor contracción económica del país y generó un retroceso social sin precedentes. El balance económico es complejo, la pandemia tomó la placa de rayos X y mostró la precaria situación del país, atenderla no será suficiente con el 4.6% que se prevé en el presupuesto para el presente año, aunque esto va de la mano de una vacunación eficiente en el territorio mexicano, la reactivación del consumo y la inversión, especialmente por el crecimiento de la infraestructura, la construcción y el sector de las Mypimes, estos elementos serán uno de los grandes motores de la reactivación.

La actividad económica aún con todo esto no alcanzará los niveles prepandemia, para recuperar el grado de ingresos por habitante se podría tardar de tres a cinco años. Si queremos recuperar el terreno perdido, lo que dejamos de crecer y atender la pobreza y la desigualdad, 2021 debe ser el año del cambio de timón, recuperar la sostenibilidad de las finanzas públicas, corregir las inequidades. No han bastado los apoyos a través de los programas sociales, es indispensable que la actual administración no solo refuerce la población de menores ingresos a través de programas de bienestar social, también se necesita que la economía crezca y para tal efecto las estrategias del gobierno en el combate a la desigualdad en el largo plazo como ya lo hemos visto en los últimos 50 años, si una economía no crece termina por empobrecer a la población de menores ingresos. 

Lamentablemente, una economía que no cuenta con más recursos para sacar adelante una estrategia de distribución de los ingresos de manera equitativa no reduce a la pobreza. Es importante, la certidumbre y una política pública de atracción y crecimiento interno y externo, no puede sostenerse el bienestar de largo plazo de una sociedad sin expansión económica: a este gobierno le corresponde profundizar una redistribución de los ingresos cambiando la asignación del gasto y contando con más recursos….

¡Así, podríamos evitar los colapsos y descontentos sociales narrados por “Pito Pérez” en la novela!

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