Marco Alvarado / Diario de Chiapas

Pese al llamado de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), para evitar ser víctima de una estafa o poner en riesgo la salud por el consumo de “productos milagro”, en redes sociales continúa la comercialización de supuestos “fortalecedores del sistema inmunológico”, de los que no se conocen evidencias científicas.

En Twitter, por ejemplo, se ofrecen nano partículas elaboradas a partir de extractos cítricos y una mezcla de zinc que, según prometen, contribuyen a formar en el organismo una “barrera” contra virus e infecciones, una promesa enorme que no sustentan con análisis y resultados de pruebas en laboratorio.

Aunque el zinc juega un papel fundamental en el organismo, ofrecerlo como una protección total contra enfermedades, como en este caso el covid-19 puede ser peligroso y crear una falsa idea de estar inmunizado, alertó un médico en esta misma red social, en referencia al mensaje publicitario donde un conocido conductor de televisión asegura que con unas cuantas gotas se proteje “y puedo dar el 100”.

Algo similar ocurrió hace poco con una fórmula homeopática no evaluada, que erróneamente se difundió como una vacuna contra el coronavirus.

“Nosode” eran las gotas milagrosas ofrecidas en internet como la protección contra el nuevo virus que, al igual que en el caso de productos similares, no ofrece ninguna evidencia científica de que sirve para lo que promete.

Incluso el sitio de investigación periodística verificado.com.mx, se dio a la tarea de buscar pruebas que avalen la efectividad de estas gotas, creadas a partir “de fluidos de un enfermo diluido en agua y alcohol”, detalla el artículo de este sitio.

Si bien consumirlo no pone en riesgo la salud de las personas, el problema es la falsa percepción de seguridad que sí genera y por ende que quienes lo consuman dejen las medidas sanitarias recomendadas o eviten vacunarse por creer que están protegidas, según varios especialistas consultados al respecto.

Como detalla la investigación periodística, “el mecanismo por el que esta sustancia supuestamente previene la enfermedad carece del respaldo de evidencia científica y se basa en el mismo que productos similares: diluir un componente en agua cientos de veces. En este caso, fragmentos del virus. En la homeopatía, a este tipo de formulación se le denomina nosode”.

Sin embargo, los nosodes no cuentan con pruebas clínicas que validen su eficacia y seguridad, como sí los tienen las vacunas. En este caso, no existe una evidencia que respalde la oferta de protección contra todo tipo de virus y otros padecimientos, como afirma la publicidad engañosa con la que se presentó en el mercado, lo que generó una alerta por parte de la Sociedad Mexicana de Virología.

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