Letras Desnudas
Mario Caballero
¿Y El Árbitro Electoral Apá?
El relato de lo que verdaderamente ocurrió el 6 de junio en Chiapas lo hicieron los mismos ciudadanos, que se pusieron a contar ante los medios lo que hasta hace unos días muchos creíamos que habían sido unas elecciones ejemplares, limpias y en las que se hizo valer la voluntad popular. Pero no fue así.
El 6 de junio estuvo plagado de irregularidades como compra de votos, coacción al sufragio, presencia de hombres armados, violencia, relleno de urnas, quema de casillas, pérdida de boletas, asesinatos, entre otros.
El aquelarre empezó un día antes de la jornada electoral, cuando un grupo armado emboscó a tiros a los ocupantes de una camioneta en la que se dijo era trasladada paquetería electoral hacia una de las comunidades de Pueblo Nuevo Solistahuacán. El resultado: cinco personas muertas, todos militantes del PRD.
Los hechos sucedieron a la altura del crucero conocido como “La Cumbre”, cerca de la localidad Avellano Buena Vista. Los pistoleros esperaron a que el vehículo bajara la velocidad para iniciar el ataque. El chofer perdió el control y se fue al fondo de una barranca, donde los cuerpos quedaron regados alrededor del vehículo. De los seis ocupantes sólo sobrevivió uno, pero con graves heridas.
Al día siguiente, los medios reportaron que los simpatizantes del candidato del Partido Encuentro Solidario, Enoc Díaz Pérez, habían sido señalados como los responsables de los asesinatos. Y señalaron que en ese municipio hay una importante rivalidad entre Díaz Pérez y José Luis Flores Gómez, quien buscó la reelección a la presidencia municipal.
Otro de los municipios en el que también hubo actos de violencia fue Chalchihuitán. Ahí, ya en pleno día de las votaciones, los pobladores detuvieron a un grupo armado del que dijeron estaba obligando a las personas a votar por cierto partido político. Para mayor desgracia, entre los que fueron detenidos se encontraba el presidente municipal, Rafael Pérez Orozco.
Minutos después se presentó otro grupo con el objetivo de liberar a los cautivos, situación por la cual éstos fueron entregados ante las autoridades correspondientes junto con las armas de fuego de grueso calibre que les quitaron.
De acuerdo con el sesgo informativo, escenas de similar violencia ocurrieron en localidades como La Concordia, El Parral y Huehuetán.
En La Concordia, durante casi todo el día hubo enfrentamientos a golpes y amenazas con armas de fuego. Los principales provocadores fueron los simpatizantes del candidato del PES, Miguel Ángel Córdova Ochoa, El Amigo Migue, quien ganó la presidencia municipal.
Desde hace tiempo se ha venido denunciando que tanto él como sus hijos Emmanuel y José Miguel Córdova García, han contratado diversos grupos de centroamericanos, especialmente del país de Guatemala, que utilizan para combatir a sus opositores políticos y mantener a raya todo tipo de protesta social en su contra. Algunos de éstos les sirven como guardaespaldas.
Los pobladores han revelado que estos grupos se pasean en camionetas por todas las comunidades, sobre todo en horas de la noche, lanzando disparos al aire para amedrentar a la población.
Miguel Ángel Córdova, aparte de ejercer acciones hostiles contra sus adversarios políticos, también fue acusado por compra de votos, acarreo, reparto de despensas y fue vinculado a operadores políticos que fueron detenidos con boletas electorales que serían utilizadas como votos a su favor.
En El Parral, más específicamente en la localidad Jericó, un grupo de choque irrumpió en al menos cinco centros de votación. Les arrebataron las casillas a los funcionarios electorales, quemaron las urnas y toda la papelería electoral.
Entre las diferentes versiones, los militantes del partido Chiapas Unido acusaron a los simpatizantes de Redes Sociales Progresistas de propiciar la violencia y la quema de casillas. Por otro lado, hubo denuncias de que gente ligada al presidente municipal Alber Molina Espinosa, quien también buscaba la reelección, fue la que cometió los delitos.
En Huehuetán, los que fueron acusados de ejecutar una serie de agresiones físicas y verbales contra los simpatizantes del candidato de Chiapas Unido a la presidencia municipal fueron personas vinculadas a Manuel Ángel Villalobos, candidato del Verde Ecologista.
Sin distinción de partidos, muchos candidatos en Ixhuatán, Siltepec, Ixtapa, Pantelhó, Tila, Venustiano Carranza, Honduras de la Sierra y Oxchuc, debido a su falta de responsabilidad y espíritu democrático son los responsables de generar el clima de violencia que impidió que más de 160 mil chiapanecos ejercieran su derecho a votar.
Es muy lamentable que en ocho municipios no se hayan podido instalar 232 casillas. Esto, dicho sea de paso, nunca había sucedido en la entidad, lo que lo hace todavía más preocupante.
OTRO ASPECTO REPROBABLE
En otros municipios no hubo violencia, pero tampoco los que resultaron ganadores pueden presumir que su triunfo fue legítimo.
En una entrega anterior hice referencia a una serie de eventos ilegales cometidos antes y durante la jornada electoral por Carlos Morales Vázquez, quien renunció de manera inesperada tras un par de días de haber regresado a la presidencia municipal de Tuxtla Gutiérrez, debido a que varios de sus contendientes presentaron un recurso de inconformidad respecto al proceso electoral.
A Morales Vázquez lo acusan de casi nada, tan sólo de utilizar toda la estructura del Ayuntamiento para lograr su reelección. Aunque el excandidato de Movimiento Ciudadano y su antiguo cómplice, Paco Rojas, lo acusa de haber ejercido amenazas para que la gente votara por él, asimismo por compra de votos, votos inexistentes, entre otras irregularidades.
En San Cristóbal de las Casas, el excandidato de Morena a la alcaldía, Juan Salvador Camacho Velasco, denunció que en los comicios hubo faltantes y robo de boletas electorales, paquetes electorales abiertos y con boletas de más, compra votos, retención de casillas, intimidación y coacción de representantes y funcionarios de casilla, así como casillas que hasta el momento no han sido computadas.
De la misma manera en que el hoy acalde electo de San Cristóbal, Mariano Díaz Ochoa, es inculpado de los delitos antes mencionados, en Comitán es Mario Guillén Domínguez, alías Mr. Fox, quien es responsabilizado de haber perpetrado hechos de la misma índole.
En resumen, las del 6 de junio pintan que serán las votaciones más fraudulentas de los últimos 30 años. En las cuales fueron impugnados 69 resultados de la elección de Ayuntamientos dentro de un total de 120 juicios que el Tribunal Electoral del Estado de Chiapas tendrá que resolver a más tardar el 31 de agosto.
Pero ante el cúmulo de impugnaciones, que representa el 65 por ciento de municipios en el estado, no queda más que preguntar ¿dónde queda en todo este pandemonio el Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana? Porque un suceso de esta magnitud no puede entenderse sin la incompetencia o la complicidad del árbitro electoral.
Ya veremos hasta qué punto es responsable o partícipe en el fraude.
@_MarioCaballero









